Evan Dorkin fue el encargado de realizar la adaptación al comic de la película “Bill & Ted’s Bogus Journey”, la segunda película de esos personajes, lanzada en 1991, co-protagonizada por Alex Winter y Keanu Reeves, quienes volvían a interpretar eneésta nueva oportunidad los papeles de Bill Preston y Ted Logan, respectivamente. Los hechos y personajes acontecidos en esta segunda película, adaptados en su respectivo comic, fueron el punto de partida para la serie de 12 números titulada “Bill & Ted Excellent Comic Book”, escrita y dibujada por Evan Dorkin (autor también entre otras cosas, de Milk & Cheese, de la que ya realicé una nota tiempo atrás en ésta misma sección), publicada entre Diciembre de 1991 y Noviembre de 1992.

Dorkin retoma y adapta perfectamente el humor absurdo e inocente de las películas, y lo traslada al formato comiquero con mucha naturalidad; de hecho las propias características de las historias de Bill y Ted se prestan con mucha facilidad para desarrollar el tipo de historias que suelen ser moneda corriente en los comics: situaciones disparatadas, viajes en el tiempo, team-ups con personajes históricos (Bill y Ted se hacen amigos de Billy The Kid, Napoleón Bonaparte, Abraham Lincoln y Sigmund Freud, entre otros), dopplegangers, robots, princesas (dos princesas medievales que se conocieron en la segunda película y con las que se casan), y una amistad con la propia Muerte, quien al final del primer número, decide renunciar a sus tareas para irse de vacaciones.
Esto da pie a que Bill y Ted asuman el deber de ir tras él para convencerlo de que vuelva, antes de que todo el universo se vaya al traste. A partir de ahí, los protagonistas se embarcan en una aventura a través del tiempo en busca de la Muerte, quien se fue en la cabina telefónica (obvia referencia de Doctor Who), a bordo de una nueva cabina entregada por Rufus, un viajero del tiempo, mentor de Bill y Ted, interpretado en la películas por el fallecido comediante George Carlin.

A lo largo de la serie, hay referencias y gags constantes, muchas veces escondidos en los fondos o incluso en las remeras de los personajes. Algunos de los personajes de relleno son parodias o referencias de personajes de otras franquicias, lo cual entra perfectamente dentro del estilo de humor de Dorkin, del que hace gala en muchas de sus otras obras, como en Milk & Cheese o incluso en “Fight Man”, un one-shot publicado por Marvel en 1993 que se burla de todos los tropos existentes de los comics de superhéroes.
Una diferencia notable entre las películas y el comic, es el look de la Muerte, que en la versión cinematográfica tiene piel y rostro, mientras que en la versión comiquera es dibujado al clásico estilo de la calavera con el ropaje negro con y la guadaña. Eso es porque Evan Dorkin trabajó en base a los borradores originales de los guiones, los cuales sufrieron ciertas modificaciones para las películas por razones de presupuesto, mientras que Dorkin, al no tener esas mismas limitaciones, los adaptó con más fidelidad.

Como dato de color, así como ocurrió tantas veces entre DC y Marvel de que han tenido personajes e historias que se han copiado mutuamente unos de otros, ha existido una polémica similar entre las apariciones coincidentes de Bill & Ted, y Wayne’s World, la creación de Mike Myers, que tienen muchas similitudes, especialmente en la forma de hablar de los personajes (expresiones como “Party on!” y “Excellent!” eran usados por los dos dúos, el de Bill & Ted, y el de Wayne y Garth), y el humor absurdo. Aunque Wayne’s World es más terrenal y menos dado a ir a extremos de fantasía y ciencia ficción como Bill & Ted, lo que marca la diferencia principal entre ambas obras. Lo cierto es que, si bien las películas de Bill & Ted salieron antes, Wayne’s World ya aparecía como sketch frecuente en Saturday Night Live. De una u otra forma, al día de hoy los fandoms de ambas obras siguen discutiendo sobre cuál fue la original.

De los 12 números que componen la serie, solamente el nº 8 no estuvo a cargo de Dorkin. El mismo fue co-escrito por Tom Brevoort y Mike Kanterovich, y dibujado por Steve Buccellato, quienes hacen un buen trabajo como relleno y reemplazo temporal de Dorkin, en la misma línea de humor y gags constantes. La serie fue recopilada en 2016 por Boom Studios, en un volumen de casi 300 páginas en tapa dura, que trae todo lo que hizo Evan Dorkin junto con la adaptación al comic de “Bill & Ted’s Bogus Journey".

Muchas veces pasamos por alto estas historietas basadas en franquicias que se originan en el cine, la tele o los videojuegos, pero en este caso nos encontramos con un autor que se comprometió en serio con el proyecto, y le puso el alma, el talento y el humor al que nos tiene acostumbrados. Por eso, sobre todo si sos fan de Evan Dorkin, esta es una breve serie que vale la pena tener en el radar, y en la colección.


