Desde Adentro

La típica charla de autores quejándonos de lo difícil que es dedicarse completamente a producir historieta la tuve con mucha gente de Francia, España y Bélgica.

Pedro Mancini

30/10/2020

| Por Staff de Comiqueando

0 comentarios

Ultradeformer-sobrecubiertaMis primeras publicaciones fueron fanzines autoeditados. Primero yo solo y después con el grupo Niños. Junto a Darío Fantacci y Santiago Fredes editamos en el 2007 el primer número de nuestra antología «Ultramundo». El grupo duró activo alrededor de ocho años en los cuáles llegamos a publicar siete números de Ultramundo (entre otras actividades). En ese tiempo publiqué algunas cosas por fuera del grupo, pero sobre todo trabajos de ilustración. También alguna participación en la Fierro, pero no más de unas pocas páginas. En el 2012 la editorial cordobesa Llanto de Mudo publicó mi primer libro, Paranoia Normal, una recopilación de mis historietas cortas de Ultramundo. De ahí en más publiqué en distintas editoriales de Argentina (Hotel de las ideas, Loco Rabia, Prendefuego, etc) y también en Europa (Insula, Bel-ami Edizioni, Bang).
La de la historieta es una industria muy frágil. Muy pequeña en Argentina y en casi todos lados. En nuestro país, dependiendo de los vaivenes político económicos que nos tocan vivir, se pueden hacer algunas cosas. De golpe se arma un lindo panorama, con editoriales y autores siempre muy interesantes. Pero de un día para el otro se hace prácticamente imposible imprimir y llevar adelante proyectos. Yo siento que desde hace unos doce o trece años (más o menos cuando empezamos con Niños) comenzó un momento interesante en el cual vimos un montón de proyectos editoriales crecer un montón, muchos festivales y ferias, y distintos autores apareciendo y desarrollándose. Espero que todo esto se pueda sostener a pesar de los desastres causados por el gobierno de Cambiemos y la insólita situación que nos toca vivir en este 2020 tan deforme.
D_NQ_NP_831233-MLA41076608154_032020-OEntre el 2018 y el 2019 estuve viviendo en París gracias a una beca que me dio el estado francés para trabajar en un nuevo libro (gracias al trabajo de Claire Latxague, editora de Insula, quién viene editando mi trabajo desde hace varios años). En ese tiempo me relacioné con un montón de autores y autoras de Francia y de otros países de Europa, como Bélgica y España. En principio uno podría tener la idea de que allá la situación es distinta. Con una industria editorial monstruosa, con tiradas de miles y miles de ejemplares saliendo cada mes. Pero al acercarme a la gente que hace comics, llamémosle «alternativo», o por lo menos no mainstream, la situación no difiere tanto de la nuestra. La típica charla de autores quejándonos de lo difícil que es dedicarse completamente a producir historieta la tuve con mucha gente de allá también. Incluso con gente con muchos años en la profesión. Ser historietista es difícil acá y en cualquier lado, pero también es hermoso y te da alegrías y sorpresas que no sé si podría darte otra profesión.
Mi consejos para los jóvenes artistas que se quieran insertarse en la industria es dormir poco. Y ser creativos a la hora de cocinar arroz también ayuda un montón.

unnamedHablando en serio, les diría que el camino independiente es una buena oportunidad para probar cosas, experimentar, desarrollarse y buscar una voz propia. Hacer a pesar de que las cosas estén muchas veces en contra. Hay gente que ve al hacer independiente (publicar fanzines, montar un pequeño sello, autoeditarse y editar a otres también) como un medio para alcanzar otro fin. Gente dibujando fanzines pero con la cabeza puesta en Marvel o DC, o lo que sea. Y hay otra gente que lo ve como un fin en sí mismo. Los dos caminos me parecen válidos, aunque el segundo probablemente pueda frustrarlos un poco si no funciona. También el mundo de la autogestión y la historieta independiente te da una buena oportunidad para descubrir gente que está en la misma que uno. Muchos proyectos surgen de esos encuentros. Les diría que se animen a ir a los eventos, investigar publicaciones y editoriales, acercarse a hablar con editores y autores. Perder el miedo a proponer proyectos. Y sobre todo les diría que hagan lo que se les cante, total todo va a ser difícil. Si hacen lo que se les canta por lo menos la van a pasar mejor.

D_NQ_NP_914869-MLA27913613477_082018-ONada me emociona y entusiasma más que cuando gente amiga publica cosas que me gustan. Recomiendo Cartográfica, de El Sike (Estudio Mafia), L’organisme, de Natalia Novia (es una edición francesa que pueden conseguir contactando a la autora misma), todo lo que viene haciendo Femimutancia me vuelve loco, Diverses, de Agustina Casot, todo lo que hace Manuel Depetris siempre es genial, Podetti está cada día más afilado. De mi viaje volví fascinado con el trabajo de Mathilde Payen, David Amram, Olive Booger, Leo Quievreux, Ludovic Debeurme, Martín López Lam. Bueno, hay muchísima gente, no terminaría más.

Compartir:

Etiquetas:

Dejanos tus comentarios: