Maldito Mainstream

Con apenas dos números en la calle, esta creación de Liam Sharp ya promete convertirse en la serie del año.

Starhenge

09/09/2022

| Por Matías Depettris

2 comentarios

CghLBLdpJ2gfxPC3h4tjCVamos a comenzar esta reseña bien arriba: estamos ante la máxima proeza de un autor que jamás te deja indiferente con su arte. Starhenge es una obra de autor como no veo hace meses, con guion, bocetos, ilustraciones, color y maquetado de Liam Sharp, con algunas contribuciones de su hija Matylda y un puñado de tipografías diseñadas por Dave Gibbons. Pero esto no comienza ni de cerca a describir la potencia que tiene esta obra, la frescura y variedad que presenta en cada página, la cantidad de tópicos y tiempos que pone sobre la mesa y la exquisita combinación de técnicas de collage digital, fotografía, pintura y dibujos que expone, con algunas de las doble páginas mas espectaculares que vi este año.

Y esto no es lo único que asombra. Me deja casi anonadado el hecho de que Sharp haya decidido contar una aventura épica en distintos tiempos, que salta de entornos medievales salvajes a mundos imaginarios donde lo biológico y lo mecánico se fusionan para dar vida a criaturas paganas macro-cósmicas, y de ahí a una escena muy pequeña y auto-contenida entre un par de personajes en nuestro presente, y que todo el relato se sostenga y tenga sentido.

259479_1510277_1005Cuando era adolescente, en los ’90, quedé absolutamente fascinado por las ilustraciones, portadas y posters de un artista japonés que trabajaba principalmente con aerógrafo y cuyo nombre tardé años en descubrir. Hajime Sorayama es uno de esos personajes de la cultura popular que terminan por dejar una huella enorme, ya que además de tener un don muy especial para retratar una estética relacionada con un futuro vanguardista repleto de cromo y níquel, era muy bueno en el diseño industrial, y la combinación de esos dos factores le abrió un montón de puertas; incluso llegó a diseñar el famoso perro robot de Sony, AIBO. Más allá de eso, uno de los «personajes» que caracterizó el arte de Sorayama son esas mujeres curvilíneas robóticas completamente recubiertas de un metal impecablemente pulido, y parte de la estética que recupera Liam Sharp para su obra por momentos tiene que ver con esto, pero pasado por un filtro del suizo H. R. Giger con una pizca del británico Dave McKean. Y de nuevo, aún con estas referencias tan puntuales y a la vez tan alejadas una de la otra, no me acerco ni un poquito a describir la excitante experiencia que significa adentrarse en el universo de Starhenge, el nuevo comic de Image que apenas lleva dos números en la calle y ya promete convertirse en la serie del año de esta editorial.

1650304751_523_Merlin-es-un-cazador-de-robots-que-viaja-en-el.5En ese futuro que ya he mencionado se aproxima una guerra, y algunos de sus jugadores preveen que el desenlace de la misma está directamente relacionado con la ausencia de magia, la cual, al parecer, en algún momento entre nuestro presente y ese futuro fue importante y ayudó a cerrar filas para cierto estado evolutivo que supera el plano que conocemos como «realidad». En el presente, Amber es una joven de 18 años que vive en California con su tía, y entre otras cosas, tiene una valija con un santuario Wicca y una inclinación por el arte y el dibujo. Y si bien está conforme con la relación que tiene con Daryl, resulta que tiene que regresar a su tierra natral, Inglaterra, para reencontrarse con un pasado siniestro. Esto significa, por supuesto, una separación por tiempo indeterminado. En el pasado, mientras tanto, más precisamente en el Siglo V, tendremos un puñado sabrosón de leyendas artúricas, ya que un soldado del futuro aterriza en este tiempo, esconde toda su parafernalia armamentística que podría delatarlo y se hace llamar Merlín (si, leíste bien: Merlín), y logra acercarse a un cacique Galés para aconsejarlo y que termine por convertirse en el Rey de todos los Británicos.

Luego de algunos años, Merlín es considerado un profeta, un mensajero y un arquitecto único, y su consejo es valorado por todo el reino. Y es así como Merlín les habla de la importancia del círculo de piedras en Stonehenge, del poder que ahí radica y de la posibilidad de moverlas de lugar para glorificar a los héroes caídos en batalla.

Starhenge3De vuelta en el presente, Amber y Daryl vuelven a encontrarse después de más de un año de estar distanciados, resuelven rápidamente sus diferencias, cogen rico y bonito, y luego salen a dar una vuelta en auto mientras el alba los recibe. En el paseo, Amber le cuenta la historia de Sussex, el último de los reinos anglosajones en convertirse al cristianismo. El remate de la historia tiene como protagonista al mismísimo Diablo, quién acá es conocido como Neville, quien -enojado con esta gente- construye una zanja al mar para inundarlos y matarlos a todos, y falla estrepitosamente porque Cuthmann, un famoso ermitaño, lo engaña. Falla pero logra construir accidentalmente el «dique del diablo», un guiño que nos linkea al epílogo del segundo número, donde una tecno-criatura demoníaca parece activarse y dar comienzo a una vieja profecía.

El punto más alto de Starhenge es claramente la versatilidad que demuestra Liam Sharp a la hora de narrar una historia tan compleja como épica. Entiendo perfectamente a aquel que ojea un cómic como éste y le causa repulsión: no todo el mundo está preparado para ese estilo pictórico digno de un Bill Sienkiewicz o un Simon Bisley y que de repente salte hacia una composición abstracta con elementos fotorrealistas o a un estilo más cartoony. El género superheroico muy pocas veces ofrece los espacios para que ciertos artistas trabajen con estéticas menos convencionales, y ciertamente Marvel y DC hoy no son las editoriales donde hay más probabilidades de encontrar historietas de este tipo, pero por suerte una vez más llega Image para ofrecer un lugar a los descarriados que quieren dar su golpe de gracia. Si la memoria no me falla, la única vez que tuve la oportunidad de recomendar el trabajo de Liam Sharp en esta sección fue cuando escribí sobre el volumen uno del Green Lantern de Grant Morrison, y ese trabajo, aunque magnífico, está a años luz de esta delicada pieza de narrativa que se anima a hacer convivir la ciencia ficción con la fantasía.

im1-4Para finalizar, si de algo peca Starhenge es de que, en ánimos de otorgar la mayor información posible al lector, por momentos la data vertida en cada página se torna excesiva. Y en apenas dos números los personajes protagonistas son muy pocos pero ninguno me resultó particularmente carismático. Fuera de eso, esta serie regular es una lectura obligatoria y muy recomendable para todo aquel que esté en busca de algo distinto y refrescante, una propuesta que rompa un poco el molde y entregue un arte que se esfuerce por dejar las mandíbulas por el suelo.

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2 comentarios

  • Para cuando Batman de Chip Zdarsky? Seh,seh van solo 3 numeros pero dale esta on Fire el tipo, trajo de vuelta conceptos que creo que no se usan desde el run de Morrison como el majestuoso Batman de Zur-En-Arrh!

    Comentarios

    Nahuel2017

    10/09/2022 - 22:24

    • Es una opción, si. He reseñado ya muchas cosas de Chip Zdarsky en esta sección, su Daredevil, por ejemplo, y Sex Criminals cuando no la junaba nadie, pero su Batman podría ser una próxima elección para esta sección, ni hablar.

      ¡Gracias por leer y comentar!

      Comentarios

      Logan_San

      10/09/2022 - 23:30