¡Que Vuelvan los '90!

Toda ocasión es buena para recomendar este cautivante clásico de David Mack que le puso poesía y calidad al auge de las bad girls.

Kabuki

20/05/2022

| Por Alejandro Caracciolo

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02-ashcan-largeUna de las obras más hermosas de la década del ´90, y de la que no se habla tanto como se debería, es sin dudas Kabuki, de David Mack.

“Kabuki” se comienza  a publicar en 1994 en la editorial Caliber, en un one-shot titulado “Kabuki: Fear the reaper”, (del que existe una edición “Ashcan”, publicada por London Night Studios) que narra la historia de una asesina que forma parte de un grupo llamado “Noh”, fundado por un exmilitar, conocido como “The General”, con conexiones tanto al gobierno como a las distintas organizaciones mafiosas de Japón, y que ha afianzado su poder a lo largo de los años en las más altas esferas. Dentro de este grupo, Kabuki es vista como una especie de “líder” o referente al menos, por las demás asesinas, aunque a partir de los hechos ocurridos en la primera mini-serie (“Kabuki: Circle of Blood) publicada en 1995 también por Caliber, y que se compuso de seis números en formato comic book, en blanco y negro, esa percepción de ella por parte de las otras, cambia por completo. A partir de los hechos allí narrados, que culminan con Kabuki moribunda frente a la tumba de su madre, tras haber desencadenado una serie de eventos caóticos que la llevaron a ser señalada como una traidora por el Noh, se les da la orden a las demás de buscarla y matarla en cuanto la encuentren. A partir de ahí, la historia avanzará muy lentamente, y podría decirse que en términos de cronología, no ocurre mucho. Sin embargo, lo genial de este comic no es la cantidad de cosas que ocurren, sino la habilidad magistral de su creador para dar vueltas mil y una veces alrededor de cada hecho desde distintas ópticas, para presentarlos desde los ángulos de cada uno de los personajes, y no solo de modo superficial, sino que se adentra en lo más íntimo de las vivencias de cada una.

imagetpb1-largePara lograr esto, David Mack recurre a mil técnicas narrativas, literarias y artísticas, demostrando un rango expresivo amplísimo. En esto se incluyen flashbacks y la repetición de imágenes para enfatizar partes del relato, o saltos en el tiempo hacia atrás y adelante, como parte del proceso mental que atraviesan los personajes a medida que la historia va avanzando de a poco.

Ya en la primera serie, Mack demuestra una capacidad tremenda para experimentar y poner en practica técnicas y estilos diferentes, a veces en cada página, para plasmar cosas que otros artistas menos seguros no se atreverían nunca a intentar. El dominio que Mack tiene del blanco y negro, ya desde las primeras páginas del primer número, te dejan con la boca abierta: pensás » si esto es así al comienzo, qué vendrá después». Bueno, lo que viene después se pone cada vez mejor.

A partir de ese punto, David Mack empieza a incorporar color, primero en los especiales “Kabuki Color Special” y “Kabuki Dreams of the Dead”, y lo hace de una forma completamente inesperada, que tomó a todos por sorpresa, ya que mediante la incorporación de color se permitió recurrir no solo al colorido tradicional del comic, sino que se expandió hacia el collage, la pintura, y a la técnica mixta en la que combina distintas técnicas de dibujo y pintura.

87222-18089-105962-1-kabuki-vol-4-skinAlgo que siempre se dijo de Mack como artista, es que encontró la forma de combinar las partes literarias y artísticas de sus historias a punto tal en que se convierten en la misma cosa. Hay páginas donde las  palabras forman parte de la composición de una imagen, y expresan mucho más que el significado literario de las mismas, y acentúan el contenido emocional de la historia. Todo esto se ve especialmente en los momentos íntimos e introspectivos, que es donde Mack realmente brilla, y que parecen ser su mayor fuerte como narrador.

No digo que a la acción no le dé importancia, pero su tratamiento no innova tanto. Sin duda tiene un dominio de la página y una capacidad para retratar el movimiento y la acción al nivel de los mejores, con variación de planos, la ubicación precisa de los enfoques donde generen más impacto, cámara, y todo eso, acentuado con una composición de página dinámica y fácil de seguir. También ayuda mucho el hecho de cada asesina del Noh tenga un diseño tan claramente diferenciado.

Respecto al diseño de personajes, sin duda las estrellas son las asesinas del Noh, y no solo Kabuki, quien principalmente se destaca en la primera serie. Luego exploramos mucho de su psiquis, sus emociones, y origen, pero a lo largo de los distintos volúmenes también vamos conociendo a las demás, sobre todo a Scarab, que llegó a tener una miniserie propia.

Se explora mucho sobre ellas en la miniserie siguiente, “Kabuki: Masks of the Noh”, de cuatro números, en los que cada uno se compone de tres o cuatro historias cortas protagonizadas por las distintas asesinas, siguiendo el recorrido que cada una de ellas hace en su búsqueda de Kabuki, a quien tienen el deber de cazar y matar. Cada una es dibujada por un artista distinto, elegido por Mack para marcar las diferencias de personalidad de cada una, a través de los distintos estilos artísticos. Por ejemplo, la historia de Scarab es dibujada por Rick Mays, quien después también dibuja la miniserie.

issue01sample02-largeEntre fines del ´96 y comienzos del ´97, se publica la miniserie de tres números “Skin Deep”, que es la última que sale a través de Caliber. A partir de 1997, se publicará a través de Image, que saca varios especiales prestige, y one-shots, previos a la siguiente miniserie, titulada simplemente “Kabuki”, que se compone de 9 números, y junto a la miniseries de Scarab, es lo último del personaje publicado durante los ´90.

Mack cerraría la historia de Kabuki con una nueva miniserie de 9 números publicada en 2009, a través del sello “Icon” de Marvel Comics, titulada “Kabuki: The Alchemy”, pero esto ya no corresponde a los ´90.

Hay muchas ediciones recopilatorias en las que se puede encontrar todo lo publicado del personaje, tanto en formato TPB como HC. Ya en los ´90 tanto Caliber como Image recopilaron las historias de Kabuki que se publicaron en aquel momento, y hay ediciones más actuales también, publicadas por Dark Horse. Cualquiera de todas esas opciones es buena, y no son tan difíciles de encontrar, incluso hoy en día siguen dando vueltas algunos de los one-shots y números aparecidos en los ´90.

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