El pasado lunes procesaron a Marcelo Porcel, reconocido públicamente como "el empresario de Palermo", en la causa que lo investiga por abuso de menores. Cabe recordar que en julio del 2024 ocurrieron las primeras denuncias contra el acusado, por hechos de índole sexual contra los compañeros de colegio de su hijo.
Mientras continúa la investigación, la Justicia dispuso cinco medidas contra el empresario.
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Las cinco medidas contra Marcelo Porcel
El Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°50, a cargo de Carlos Bruniard, dictó para Porcel “el procesamiento como autor penalmente responsable de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante agravado por haber sido cometido contra menores de 13 años, aprovechando la situación de guarda cometidos en forma reiterada a diez damnificados, que concurren realmente entre sí”.
Además, el juez permitió que Porcel continúe en libertad, aunque le trabó un embargo sobre sus bienes hasta cubrir la suma de $111.564.950. Sobre las medidas dictadas hasta el momento, la Justicia ordenó que continúen en vigencia.
Se trata de la prohibición de acercamiento en un radio menor de 300 metros del lugar donde se encuentren las víctimas, sus familias y testigos. Tampoco puede ejercer contacto “por cualquier medio (ni telefónico, ni vía mail, Whatsapp, Instagram, Facebook o cualquier otra red social o medio) tanto de forma directa o por intermedio de terceros", según se precisó en el fallo.
Tampoco podrá ausentarse de su domicilio por más de 24 horas: “Implica la prohibición de salir del país, bajo apercibimiento de ordenar su inmediata captura en caso de ausentarse sinautorización del Tribunal, debiendo requerir autorización de viaje”.
De qué se lo acusa
En el primer dictamen, presentado en diciembre de 2025, el representante del Ministerio de Público le había atribuido siete casos de abusos, y el segundo, de febrero de este año, Turano había agregado las denuncias de otras tres victimas.
La investigación buscaba reconstruir las denuncias de los hechos que fueron señalados por las familias de los jóvenes y que habrían ocurrido entre 2022 y 2024, cuando el empresario habría organizado distintos encuentros, reuniones y fiestas en distintas locaciones del barrio de Retiro y Recoleta, donde el acusado vivía y trabajaba.
La hipótesis es que en los encuentros buscaba captar la confianza de los mejores, a quienes les convidaba alcohol y los incitaba a competir o a hacer apuestas online bajo la promesa de recibir dinero. De acuerdo a las denuncias, en esos episodios se los instaba a correr carreras en ropa interior y hasta hubo casos en donde el acusado le hacía masajes a los menores.
