El superalimento altamente nutritivo que fue durante décadas subestimado y hoy gana terreno

Rico en proteínas complejas, fibra y ácidos grasos esenciales, este superalimento comenzó a ganar popularidad.

14 de mayo, 2026 | 16.51

Durante décadas las semillas de cáñamo pasaron por desapercibidas, sin embargo, hoy ganan popularidad en el terreno de la nutrición. Consideradas un superalimento, son ricas en proteínas complejas, fibra y ácidos grasos esenciales, además de que se pueden incorporar en las comidas diarias de forma fácil y rica.

Al respecto, Carlos Mendoza, director de alimentos y bebidas de Le Pain Quotidien, explica que "el cáñamo se incorpora en la cocina como una forma simple y efectiva de enriquecer las preparaciones con nutrientes de alta calidad, sin alterar significativamente el sabor ni la experiencia gastronómica".

Las semillas de cáñamo no tienen un efecto psicoactivo.

Qué son las semillas de cáñamo y por qué son un superalimento

Las semillas de cáñamo son las semillas comestibles de la planta de cannabis industrial, una variedad que contiene niveles mínimos de THC, el compuesto psicoactivo asociado a la marihuana. Pequeñas, de color beige y con un suave sabor similar al de las nueces, en los últimos años ganaron popularidad por su alto valor nutricional y su versatilidad en la cocina.

Son consideradas como un superalimento por ser una fuente completa de proteínas, ya que contienen los nueve aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita. Además, aportan grasas saludables como omega 3 y omega 6, fibra, hierro, magnesio, zinc y vitamina E, nutrientes que ayudan al funcionamiento del organismo y contribuyen a una alimentación equilibrada.

Las semillas de cáñamo pueden consumirse de distintas maneras, es decir, enteras, peladas o molidas. Suelen agregarse a yogures, licuados, ensaladas, panes o granolas, y también se utilizan para preparar leche vegetal y aceites nutritivos.

¿Las semillas de cáñamo tienen un efecto psicoactivo?

Consumir semillas de cáñamo no tienen efecto psicoactivo y no producen los efectos asociados al consumo de marihuana. Esto se debe a que prácticamente no contienen THC, el compuesto responsable de alterar la percepción y el estado de ánimo.

El cáñamo industrial, del que provienen estas semillas, está cultivado específicamente para usos alimenticios, textiles y medicinales, y posee niveles mínimos de THC, generalmente inferiores al 0,3%. Además, las semillas en sí no concentran cannabinoides en cantidades significativas.

Asi que, incorporar semillas de cáñamo a la dieta no tiene efectos contraproducentes, sino todo lo contrario. Consumir a diario una porción de las mismas ayuda al organismo en diferentes niveles. En este sentido, gracias a sus múltiples propiedades, estas semillas son caracterizadas como un superaliemento, durante años subestimado, principalmente por su origen relacionado al cannabis.