Chau a las plagas: el mejor repelente casero para cuidar tus plantas

Se trata de un repelente más económico y sustentable que se puede preparar solo con un ingrediente. Cómo hacerlo en casa.

26 de abril, 2026 | 20.34

Las plagas suelen ser el gran dolor de cabeza al intentar tener plantas en casa, pero existe un truco casero clave que lleva un ingrediente muy fácil de conseguir: bicarbonato de sodio. Se trata de una opción más accesible, natural y fácil de aplicar, aunque podría ser nocivo en exceso. ¿Cómo utilizarlo correctamente?

Cómo cuidar tus plantas: el truco casero con bicarbonato de sodio

Mantener un jardín sano no siempre requiere de químicos caros; el bicarbonato de sodio se presenta como un aliado clave en la jardinería, ya que -con el uso adecuado- puede proteger tus plantas y prevenir plagas. Entre las diferentes ventajas que ofrece se enecuentran:

  • Funciona como un escudo contra hongos: su aplicación genera una barrera que dificulta la aparición de hongos en los tallos y el follaje. Es el recurso ideal para proteger ejemplares en zonas de mucha humedad.
  • Repelente de insectos: actúa como un repelente sutil pero efectivo contra diversas plagas. Si bien no es una solución para invasiones masivas, es excelente para controlarlos sin toxicidad.
  • Equilibra el sustrato: tiene la capacidad de ajustar levemente el pH del suelo, lo que en ciertas especies optimiza la captación de nutrientes y potencia su crecimiento.
  • Desodorizante de tierra: si tus macetas presentan olores fuertes debido al exceso de riego, este compuesto ayuda a neutralizar los aromas desagradables, refrescando el entorno de la planta.

El bicarbonato es un gran repelente de insector y un escudo contra los hongos

¿Cómo aplicar el bicarbonato en las plantas?

El bicarbonato de sodio es un gran elemento para combatir las plagas, pero debe utilizarse con moderación para no producir un efecto adverso: se debe esparcir en cantidades mínimas directamente sobre la tierra o diluirlo en agua para pulverizar las hojas (la última es la mejor opción).

Además, su uso debe ser esporádico, ya que aplicarlo con demasiada frecuencia podría romper el equilibrio natural del ecosistema de la planta. 

Una de las mejores formas de aplicarlo es diluirlo en agua y con un pulverizador

Advertencias importantes a la hora de usarlo:

  • Atención a las raíces: el exceso de bicarbonato puede saturar el suelo y terminar dañando el sistema radicular o frenando el desarrollo de la planta.
  • Especies acidófilas: tené especial cuidado con plantas que aman los suelos ácidos (como azaleas o jazmines), ya que este producto podría no sentarles bien.
  • Observación directa: antes de una aplicación general, probá en una zona pequeña y observá cómo reacciona según el clima y el tipo de suelo, porque cada ejemplar es un mundo.