Mundo Morrison

Entre 2000 y 2001, Grant Morrison presentó en Marvel un concepto novedoso, que no logró desarrollar en todo su potencial.

Marvel Boy

23/11/2021

| Por Diego Accorsi

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9a17deab9e5f4965a35b14d68d89bfaaEn Diciembre de 1950, la Medalion Publishing Corp –parte de la editorial Timely- sacaba un nuevo título de superhéroes, esta vez escrito por Stan Lee y con dibujos del gran Russ Heath. Tal vez para colgarse de las alicaídas tetas del Captain Marvel de la Fawcett- o quizás para recuperar el título inicial de la compañía (Marvel Mystery Comics)- la nueva revista se llamó Marvel Boy, y duró apenas dos números. En las primeras aventuras de este muchachito que viene de Urano con poderes telepáticos, súper fuerza y resistencia, más unas bandas de poder, se lo llamaba Robert Grayson. Desapareció sin pena ni gloria por décadas, hasta que 50 años después, a nuestro limado favorito se le ocurrió usar el mismo nombre para contar otra historia.

Marvel Boy es una miniserie de seis episodios editada en el año 2000 bajo el sello Marvel Knights, con guion de Grant Morrison y dibujos de J.G. Jones (con tintas de Jones y Sean Parsons y excelentes colores a cargo de Avalon Studios). ¿Y en qué se parece a su antecesor? Prácticamente en nada. Morrison toma apenas la idea de “un pibe que viene de otro planeta” y la estira a un pibe que viene de otra galaxia, un explorador Kree que recorre realidades. El traje verde lo emparenta mínimamente con el original de Captain Mar-vell de Colan y Lee (de la Marvel Super-Heroes nº12, Diciembre de 1967), pero la relación con el Universo Marvel llega hasta ahí, y una aparición de S.H.I.E.L.D. en un rol menor.

62mu1iEn esta obra, el escocés demente plantea una aventura de presentación de Noh-Varr, el pibe rebelde, un soldado kree modificado genéticamente con ADN de cucaracha y miembro de una misión diplomática, que llega en catastróficas circunstancias a la Tierra después de atravesar millones de realidades alternativas. El joven ‘alien’ (de alienado más que de extraterrestre) quiere vengarse del turro que causó el accidente que lo deja varado en la Tierra y mató a todos sus compañeros, el Doctor Midas, un empresario que ha amasado su fortuna explotando los recursos alienígenas que han aparecido en el planeta. Y arranca al palo, sin mucha explicación, con unos dibujos tremendos, hiperrealismo, grandilocuencia hollywoodense, machaca, angustia adolescente, conceptos extravagantes, un protagonista que no es ni bueno ni malo, que demuele edificios para que formen un gigantesco FUCK YOU de destrucción contra todos los que vengan a pararlo.

Con «Hello Cruel World» arranca esta miniserie en Agosto del 2000, donde descubrimos a este joven lleno de sorpresas y a su rival, ese Midas megalómano y desalmado, al que Noh-Varr le va a pasar el trapo con sus habilidades secretas (como los fluidos corporales nanoactivos). ‘Marvel Boy’ escapa tranquilo y mientras que de manera remota los kree le arreglan la nave, él pasea por Nueva York, dispuesto a arreglar a este mundo de mierda.

21431594d0a39385d498d70214b072a9._SX1600_QL80_TTD_«Boy vs. World» es la segunda parte donde el pibe y su maternal computadora viviente a bordo, Plex, descubren que se les escapó una idea viva, como un peligroso virus que va dominar al mundo mediante el consumismo, como una gran corporación sintiente. Pelea ridícula contra S.H.I.E.L.D. y a comer pizza.

En el episodio 3 -«Digital Koncentration Kamp X One»-, si bien su nave con motores Kirby ya está reparada, Plex le pide que frene a Hexus, la corporación viviente que está avanzando sobre el mercado terrestre para dominarlo todo, al punto de estar cerca de cobrarnos por el aire que respiramos. Es el capítulo de bajada de línea morrisoneana por excelencia, donde el ‘héroe’ debe vencer a una idea, a un impulso, a una cosa viva pero invisible, inaprehensible, a una corporación malvada que él trajo a la Tierra. La solución del escocés es que Marvel Boy comparta data que fortalecerá a todas las empresas del mundo para que todas crezcan parejo y así frenen la expansión de Hexus. Si no puedes vencer al capitalismo, únete a él.

Un exhausto Noh-Varr se enfrenta en el episodio 4 -«Exterminatrix!»- contra Oubliette, la hermosa hija del Doctor Midas, criada para ser la cazadora perfecta, que lo captura y lo entrega al demente villano. Pero en lugar de asesinar al pibe, le dispara a su propio padre y huyen juntos.

Llegamos a «Zero Zero: Year of Love», el quinto capítulo, donde los dos adolescentes explotan su conexión sentimental. Midas los persigue con unos telépatas de S.H.I.E.L.D., y para cuando Plex cura a Noh-Varr, el villano llega junto a la nave, listo para destruir todo y hacerse súper poderoso en el intento.

Interior_Marvel_Boy_2Este festival de la acción y la bizarreada va a desembocar en el último capítulo “Mindless: The End” (Marzo del 2001) que nos muestra cómo Midas se transforma en Cosmic Man gracias al poder de The Marvel, la nave kree, mientras Noh-Varr y la Exterminatrix huyen de un Mindless One. Llegan a la nave para ver al villano con más poder que los Cuatro Fantásticos juntos, y toda la inteligencia de Plex para conquistar miles de mundos y viajar entre realidades. Su propia hija le mete la cabeza del Mindless One a través de su pecho y lo manda a la dimensión de estas criaturas, justo cuando llegan los de S.H.I.E.L.D. y se llevan a Marvel Boy prisionero. Desde dentro del Cubo, la prisión más jodida para los supervillanos más poderosos, Noh-Varr amenaza con que en meses esa será la capital del nuevo imperio Kree. Fin.

1d96d8b28409655d5dfaa32ada309eb1._SX1600_QL80_TTD_Claramente Grant tenía muchas ideas para seguir con la historia de este interesante personaje –de hecho, en la última página promete un «Marvel Boy 2:001” que jamás se realizó. La salida de Morrison de Marvel –tal vez por una pelea con Quesada de la que poco se sabe- dejó trunca las aventuras de Noh-Varr. Varios años después, en Septiembre de 2007, Brian Michael Bendis lo libera del Cubo para la New Avengers: Illuminati (Vol. 2) nº4 y desde allí seguirá una vida como personaje estable del Universo Marvel, sin la rebeldía y la locura que le imprimiera Morrison.

Marvel Boy no es la típica aventura de superhéroes, tampoco es una obra vertiguesca. Es machaca y bronca, es Morrison divirtiéndose, es J.G. Jones en su mejor momento gráfico, es algo nuevo, algo que podría haber sido mucho más, pero no pudo ser, a años luz del pibe de Urano que también quedó trunco en 1950.

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