Nacido en Grand Rapids el 11 de Enero de 1963, el maestro Sam Kieth nos dejó el 15 de Marzo, con solo 63 años. Kieth era disléxico y a esto se le sumó una compleja enfermedad llamada Lupus eritematoso sistémico, que le generó síntomas similares a los del Parkinson y el Alzheimer.
Su primer trabajo profesional fue como entintador de Matt Wagner en las historietas de Mage, allá por 1984. De a poco, se fue haciendo conocido, y pasó de promisorio entintador a destacado dibujante gracias a su participación en la creación de Sandman, junto a Neil Gaiman. Kieth, abrumado por lo exhaustivo y detallista de los guiones de Gaiman, dejó la serie tras el primer arco argumental, y empezó a colaborar con Dark Horse en los comics de Aliens, con Marvel (principalmente como dibujante de Wolverine en Marvel Comics Presents) y con Piranha, el sello creator-owned que tenía DC en aquel entonces, donde realizó dos magníficas novelas gráficas de Epicurus the Sage junto a William Messner-Loebs.
Gracias a la repercusión de su trabajo en Wolverine, en 1993 Kieth se animó a pasarse a Image, donde lanzó (con la ayuda de Messner-Loebs) su creación más personal y más recordada: The Maxx, que también dio origen a una serie animada que produjo MTV. La idiosincrática epopeya de The Maxx duró 35 números y, tras un parate, Kieth volvió (ya en los albores de los 2000) con las miniseries de Zero Girl y Four Women, en el sello WildStorm. Después produjo varios arcos argumentales de Batman (el team-up con Lobo, una miniserie, una novela gráfica y una saga en Batman Confidential). Cuando se aburrió de eso, realizó dos novelas gráficas de manera totalmente independiente, con personajes de su propia creación, que fueron publicadas por Oni Press (Ojo y My Inner Bimbo).
A partir de 2010, su producción se hizo más espaciada, pero colaboró con la antología británica 2000 A.D. y realizó para IDW una saga de 30 Days of Night. Su último trabajo importante se dio a conocer en 2017, en la editorial AfterShock: se trata de una miniserie titulada Eleanor & the Egret, con guiones de John Layman.
No vamos a hablar acá del talento alucinante de Kieth, ni de su incomparable imaginación, ni de su trazo extraño e impactante. Probablemente le dediquemos una nota, más adelante, acá o en la Comiqueando Digital. Hoy simplemente queremos contarles que ya no está entre nosotros este artista brutal, al que tuve la suerte de conocer personalmente y entrevistar en la San Diego Comic Con del 2000 (la charla se publicó en el nº48 de la Comiqueando clásica). Una pena enorme, porque todavía era joven, y sobre todo porque no sobran historietistas con la jerarquía de Sam Kieth.



