Tarde o temprano iba a pasar. Décadas después de haber sido creada por el maestro André Franquin como personaje secundario para las aventuras de Spirou, la intrépida periodista Seccotine se convirtió en una figura con relieve suficiente dentro del comic franco-belga como para protagonizar su propia serie. Así es como, después de serializarse en Le journal de Spirou, mañana sale a la venta el álbum Mystère à Champignac, tomo 1 de la serie solista de Seccotine, editado como siempre por Dupuis.
El guion está a cargo de Sophie Guerrive (co-guionista de las aventuras más recientes de Spirou) y el dibujo y el color corren por cuenta de Elric. En la historia, Seccotine decide que es hora de hacer una pausa, bajar un cambio y reencontrarse con la naturaleza. La opción más atractiva parece ser el bosque de Champignac, tranquilo, apacible. Pero ni bien se instala, la periodista se ve envuelta en un extraño asunto de desaparición de animales. Ahí entran en juego los ecologistas, los cazadores, un comité de seguridad de Champignac... y el pueblito muestra su lado sombrío. Tras la fachada de tranquilidad, crece una intriga que se inscribe en la tradición de los relatos de misterio ingleses, en los que nadie resulta inocente.



