El Matador volvió a caer en su segunda presentación por el Grupo A de la Copa Sudamericana, esta vez ante Macará, que se impuso por 1 a 0 en Victoria. La derrota profundizó una racha negativa que ya lleva exactamente dos meses sin triunfos para Tigre.
Desde el 17 de febrero, el equipo dirigido por Diego Dabove no logra sumar de a tres, a pesar de que había arrancado el año con una performance impresionante. En los primeros seis partidos de la temporada, Tigre ganó cinco y empató uno, además de golear a rivales de peso como Racing (3-1) y River (4-1).
Sin embargo, esa versión dominante parece haberse desvanecido. En el partido contra Macará, el Matador mostró una imagen opaca, sin generar peligro real sobre el arco visitante. El conjunto ecuatoriano entendió rápido la urgencia del local y aprovechó cada oportunidad.
El primer aviso serio llegó antes del descanso, cuando un disparo exigió una gran reacción del arquero Felipe Zenobio, que salvó su arco con la ayuda del palo. Pero en el segundo tiempo, Federico Paz definió con un remate desde la puerta del área para abrir el marcador y darle la ventaja a Macará.
Para complicar aún más el panorama, apenas cinco minutos después del gol, el Pity Martínez fue expulsado tras un manotazo a un rival, sancionado por el VAR. Con un jugador menos, Tigre intentó ir en busca del empate, aunque sus intentos fueron más de garra que de claridad, y las malas decisiones en el último tramo del campo jugaron en contra.
Tras esta caída, Tigre quedó último en el Grupo A y también se encuentra en la octava posición dentro de la Zona B del torneo Apertura. El tiempo corre y los trenes parecen pasar para el Matador, que necesita volver a rugir antes de que la situación se vuelva irreversible.
