Britney Spears se internó en rehabilitación por alcohol y drogas: tocó fondo, tiene causa judicial y se queda más de un mes

La cantante ingresó voluntariamente a un centro de salud en Estados Unidos tras su arresto por conducir alcoholizada en marzo. La internación también busca mejorar su posición ante la Justicia.

13 de abril, 2026 | 09.54

Britney Spears dio un paso que quienes la rodean venían pidiendo hace tiempo. La cantante se internó voluntariamente en un centro de rehabilitación por abuso de drogas y alcohol, según informó el medio estadounidense TMZ. La noticia llegó pocos días después de que su equipo lograra convencerla de tomar esa decisión.

Todo se aceleró después del 4 de marzo, cuando Spears fue arrestada por conducir bajo los efectos del alcohol en California. El episodio fue el punto de quiebre. Su círculo íntimo la presionó para que buscara ayuda y finalmente lo hizo. Según una fuente citada por TMZ, la propia cantante reconoció que había llegado a un límite: "Se da cuenta de que tocó fondo."

La internación no responde solo a razones de salud. También tiene una dimensión legal clara. Spears tiene una audiencia en la corte de California prevista para el 4 de mayo por su arresto. Al internarse voluntariamente, demuestra ante el juez que está tomando medidas concretas para tratar sus adicciones, lo que podría jugar a su favor. "Sabe que, estratégicamente, esto le beneficiará ante el juez, demostrando que se lo toma en serio", confirmó un allegado al caso.

Más de 30 días de tratamiento

Aunque no se reveló el nombre del centro ni la duración exacta del programa, las fuentes indican que Britney planea quedarse más de 30 días. La idea es completar una "recuperación más significativa" y no una estadía breve. Además, la internación le permitiría evitar presentarse en la corte en la fecha prevista, lo que también forma parte del cálculo.

Una historia que se repite

No es la primera vez que Britney Spears pasa por una situación así. La cantante lleva años en una lucha pública y privada contra las adicciones, episodios de salud mental y conflictos judiciales que la persiguen desde que la tutela de su padre, Jamie Spears, se convirtió en el centro de la conversación global con el movimiento Free Britney. Esa tutela terminó en 2021 tras una batalla legal que duró 13 años.

Desde entonces, su vida no encontró del todo la estabilidad que muchos esperaban. La internación de abril de 2026 es el último capítulo de una historia que el mundo sigue con una mezcla de preocupación y afecto por una artista que marcó a toda una generación y que, a sus 44 años, sigue lidiando con las consecuencias de décadas de presión y exposición pública.