Dónde queda Siria: mapa, historia y ubicación del país

Se trata de uno de los puentes naturales de Medio Oriente, que une los continentes de África, Asia y Europa. A dónde se encuentra exactamente.

01 de abril, 2026 | 11.19

Siria es uno de los países con más riquezas arqueológicas y sitios históricos del mundo. Se encuentra ubicado en una zona estratégica de Medio Oriente que a la vez lo hace estar cerca de los continuos conflictos. Tras años de guerra interna, actualmente el país busca reconstruirse.

Dónde queda Siria: su ubicación en el mapa del mundo

Siria se encuentra en el sudoeste de Asia, específicamente en la costa oriental del Mar Mediterráneo. Es un país que funciona como un puente natural entre tres continentes: África, Asia y Europa. Limita al norte con Turquía, al este y sudeste con Irak, al sur con Jordania y hacia el sudoeste con el Líbano e Israel.

Su geografía es bastante variada. Si bien gran parte del territorio hacia el este es una estepa desértica (el famoso Desierto Sirio), la zona que da al mar es húmeda y verde. Además, el país es atravesado por el río Éufrates, una fuente vital de agua que permitió que la vida floreciera en una zona donde el sol pega fuerte durante casi todo el año.

Un repaso por su historia: la cuna de la civilización

La historia de Siria se remonta a miles de años atrás; incluso se considera al país parte del "Creciente Fértil", ese lugar donde la humanidad empezó a cultivar la tierra y a vivir en ciudades organizadas por primera vez. A lo largo de los siglos, por el suelo sirio pasaron imperios de todo tipo: los cananeos, los fenicios, los hebreos, los arameos, los asirios, los babilonios y los persas.

Incluso Alejandro Magno dejó su huella antes de que los romanos tomaran el control. Para tomar dimensión fascinante, saber que mientras en otras partes del mundo la vida era nómada, en ciudades como Damasco ya se comerciaba y se escribía la historia.

La capital de Siria es Damasco

Con el paso del tiempo, Siria se convirtió en un centro neurálgico para el mundo árabe. Tras la conquista árabe en el siglo VII, Damasco pasó a ser la capital del califato omeya, una de las etapas de mayor esplendor cultural y arquitectónico de la región. Más tarde, el territorio fue disputado por los cruzados y finalmente quedó bajo el ala del Imperio Otomano por cuatro siglos.

Esta mezcla de culturas es lo que hace que hoy Siria tenga esa riqueza visual y cultural tan única. Se pueden encontrar iglesias antiquísimas conviviendo con mezquitas majestuosas, reflejando una diversidad religiosa y étnica que fue la base de su sociedad durante generaciones.

Después de la Primera Guerra Mundial, el mapa cambió por completo. Siria pasó a ser un mandato francés, lo que generó mucha resistencia y un fuerte sentimiento nacionalista. Recién en 1946 logró su independencia total, empezando un camino de construcción política que no fue nada fácil, con diversos golpes de Estado y cambios de gobierno.

La era de los Assad y el camino hasta la actualidad

A partir de 1970, la historia siria tomó un rumbo marcado por el autoritarismo. Hafez al-Assad llegó al poder con el objetivo de recuperar territorios perdidos frente a Israel, pero lo hizo a costa de un rearme masivo que agotó los recursos. Tras su muerte en el año 2000, su hijo Bashar al-Assad tomó el mando, con la misma línea que su padre, utilizó al ejército y a los servicios de seguridad para silenciar las disidencias políticas.

La guerra civil devastó gran parte de Siria, que comenzó a reconstruirse tras la caída del régimen Assad en 2024 (Créditos: Médicos Sin Fronteras)

Esta presión interna, acumulada durante años, explotó en 2011 con el inicio de la guerra civil siria. Finalmente, tras años de resistencia y un costo humano altísimo, el régimen de Assad llegó a su fin en diciembre de 2024. Actualmente, Ahmed al-Charaa, conocido anteriormente por su nombre de guerra, Abu Mohammad al-Golani, es el presidente de trancisión.