En 2011, José Ladronn entrega las 46 páginas del segundo álbum de Final Incal, titulado "Louz de Garra" y para 2014 se completa la trilogía con el Vol.3 ("Gorgo le Sale", también de 46 páginas). El dibujo muta un poco: el mexicano simplifica un poco el trazo y por momentos ofrece primeros planos que tienen más que ver con Alfonso Font o Jordi Bernet que con Moebius o Juan Giménez. Incluso mete por ahí algún homenaje a Jack Kirby. Pero se banca una cantidad de viñetas por página bien abultada, muy en sintonía con el comic franco-belga clásico, y se mata en los fondos, las naves y los paisajes.

No vamos a contar acá cómo termina Final Incal, pero digamos que Jodorowsky se mantiene bastante fiel al lineamiento que trazó en Aprés l´Incal: la guerra a todo o nada entre lo biológico y lo mecánico. Una de las dos facciones gana, buena parte del universo va a quedar en un estado bastante lamentable y será el propio Incal quien, junto a los poderes de un par de personajes importantes que llegarán vivos al final, se encargará de restaurar el equilibrio.
Jodorowsky recupera a más personajes de las etapas anteriores, como Kaimann, Gorgo y Cabeza de Perro, y reparte bien el protagonismo entre John, Beepo y Luz. La saga va en un in crescendo permanente, a medida que la guerra se hace más cruenta y más facciones se suman para destruirse unas a otras sin piedad. Hay runfla política, batallas épicas, romance, atrocidades al límite de lo publicable, sacrificios heroicos y hasta momentos de comedia, como cuando John Difool se divide en cuatro personas distintas, cada una basada en uno de los rasgos de su personalidad. Incluso en los momentos más tremendos, el guionista chileno se anima a guiñarle un ojo al lector y recordarle que esto es un entretenimiento, una aventura ida al carajo para que la pasemos bien. Todo el tiempo está esa sensación de que Jodo está hablando irónicamente de los genocidios y las guerras que vemos en nuestro mundo, casi siempre instigadas por conflictos religiosos, de esos que para los fanáticos justifican cualquier barbaridad. Final Incal plantea eso en esteroides, en una escala tan brutal, tan inconmensurable, que es casi inevitable leerla en clave de sátira.

Las peripecias no dan tregua, y recién sobre el final reaparece esa onda más introspectiva, con mensaje new age y metafísica, que tan bien maneja Jodorowsky. Con y sin Moebius, Final Incal es una muy digna continuación de El Incal, también superpoblada de conceptos y personajes que por ahí resultan tener un peso mínimo en la resolución de los conflictos centrales, pero que le agregan complejidad al universo y le permiten a Jodorowsky tenernos todo el tiempo enganchados, tensos, listos para el nuevo sacudón.
Seguramente esta misma trama desarrollada en más páginas le habría permitido a Ladronn trabajar con viñetas más grandes y ofrecernos un despliegue visual aún mayor, pero lo que hay está muy bien. No te digo que es la mejor serie de comic europeo del Siglo XXI, pero no pasa vergüenza ni frente a la saga original ni frente a Avant l´Incal, y eso ya es un elogio de proporciones cósmicas.

MÁS SPIN-OFFS
A partir de 2022, la filial estadounidense de Les Humanoides Associés, Humanoids, empezó a producir para el mercado yanki nuevas aventuras ambientadas en el mundo de El Incal, con autores anglófonos de EEUU, Inglaterra y Canadá. Tal vez algún día nos metamos a fondo con esas secuelas y spin-offs, en un artículo que las explore una por una. Spoiler alert: los dibujantes son todos buenísimos, y los guiones son todos medio pelo.
Pero volvamos a Francia, donde la búsqueda de material raro o de alguna gema oculta vinculada a El Incal me llevó al libro Les Mystéres de l´Incal, originalmente publicado en 1989, en el que el especialista Jean Annestay propone un análisis pormenorizado de la saga original y se mete (tal vez no tan a fondo) en la trama, el contexto social, el mensaje, sus conexiones con la psicomagia y el tarot, etc. Es un libro de menos de 70 páginas, compuesto básicamente con textos profusamente ilustrados con dibujos y bocetos de Moebius, al que le suman a modo de relleno la famosa historia corta "Au coeur de l´inviolable Méta-Bunker", una hermosa secuencia de ocho páginas dibujada por el Genio Infinito y destinada a la gloria. Un par de años después, esta misma secuencia aparecerá redibujada por Juan Giménez en el primer álbum de La Casta de los Metabarones y dará pie a otra saga extensa y cautivante, también ambientada en el universo de El Incal. Felizmente, la versión de Moebius también está publicada en castellano (y a todo color) en la revista Cairo, y en inglés.



