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NOTAS

Los mangas de Batman

De mediados de los ´60 a fines de la década pasada, un repaso por las increíbles historietas de Batman realizadas por autores japoneses.
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Miércoles 17 de diciembre, 2014

1. POP PARA DIVERTIRSE

Esta parte de la historia de la historieta universal siempre comienza de la misma manera: a mediados de los años ´60, la cadena de televisión ABC quería una serie basada en algún personaje de historieta. Ni Dick Tracy ni Superman estaban disponibles, así que tuvieron que conformarse con Batman.

Para desarrollar el programa se contrató a William Dozier, un veterano productor de televisión. Este se dispuso a viajar a New York para encontrarse con los ejecutivos de la cadena y discutir el enfoque de la nueva serie. Camino al aeropuerto pasó por una librería de viejo y compró una pila de números atrasados de Batman para leerlas en el avión. Las historias que descubrió en aquellas páginas le hizo pensar que los ejecutivos de ABC se habían vuelto locos, le parecía imposible que una historieta que se le antojaba tan ridícula pudiera ser trasladada a la pantalla chica.

Pero entonces tuvo una idea. Recordó los seriales de Batman y Robin de los años ’40 que Hugh Hefner proyectaba en las fiestas de la Mansión Playboy para hacer reír a sus invitados. Pensó en las alusiones al comic de los artistas del momento.  Ya frente a los ejecutivos de la ABC propuso que hicieran una versión super exagerada de la historieta. La clave no era tomarla en broma, sino tomar lo risible con mucha seriedad. Y enfatizar, además, todos los elementos que tuvieran que ver con la estética colorida del pop.
La serie se estrenó el 12 de Enero de 1966 y fue un éxito inmediato a nivel mundial.

La historia continúa pocos meses después, en Japón, e involucra otra pila de revistas de Batman. Fueron entregadas por los editores de la revista Shonen King a Jiro Kuwata, junto con traducciones de unos cuantos guiones de la historieta y el encargo de que realizara una versión del repentinamente famoso personaje.

Kuwata no era un desconocido en la industria del manga. Nacido en 1935, había comenzado a publicar profesionalmente a los 13 años. En 1958 dibujó la adaptación a historieta de la primera versión de Gekko Kamen, una serie con actores (famosa en Latinoamérica a través del dibujo animado que se televisó en los años ´70 con el nombre de “Capitán Centella”). También era el co-creador de 8-Man, el primer manga protagonizado por un cyborg. Luego de Batman se encargaría de Ultra-Seven y luego en 1981 tendría una epifanía por la cual dedicaría el resto de su carrera a ilustrar la vida y enseñanzas del Buda.

Aceptó el ofrecimiento de dibujar Batman en las páginas de Shonen King porque, según su propio testimonio, había tenido que rechazar, tiempo atrás, una oferta similar para dibujar Superman: “Realmente quería hacerlo porque pensé que sería la gran oportunidad de aprender un nuevo estilo de dibujo, pero mis horarios eran muy limitados en ese momento. De modo que me sentí feliz cuando descubrí que podría intentar lo mismo con Batman.”

El plan de Kuwata consistía en estudiar las proporciones mucho más realistas de Occidente y poco a poco amalgamar aquel estilo con el suyo. Afortunadamente no había tiempo para cambiar su forma de dibujo: la “Batmanía” avanzaba con furia y él tenía que ocuparse de varias series a la vez.

 

2. OTRA PILA DE REVISTAS VIEJAS

Las historias de Batman aparecidas en las páginas de Shonen King que han llegado hasta nosotros están recopiladas en Bat Manga: The Secret History of Batman in Japan. No son todas, son las que consiguieron algunos coleccionistas incansables a través de Internet, encabezados por Chip Kidd, diseñador de libros y fanático de Batman. De otra pila de viejas revistas surgió un libro que además de reunir lo que hasta hace poco se creía inexistente, rescata la impresión a dos colores y la textura de aquellas publicaciones.

Lo primero que hay que decir sobre estas historietas es que Jiro Kuwata es un maldito genio. De la serie de televisión usa apenas el batimóvil y la relación directa con la policía. Esa escena en la que Batman y Robin conducen hasta el ayuntamiento y suben las escaleras que veíamos en cada capítulo, las transforma en momentos de puro suspenso, en los que ambos justicieros acechan a sus perseguidos. Su Bruce Wayne es muy humano, capaz de demostrar cansancio físico, de sufrir pesadillas o decidir por su propio bien tomarse unas vacaciones.

En el primero de los episodios (The Terrible Clayface Encounter) un convicto escapa de la cárcel y busca refugio en unas cuevas. Para no ser visto por Batman y Robin se sumerge en un lago, pero cuando vuelve a salir su cuerpo se derrite como arcilla y sólo gracias a un esfuerzo de concentración puede volver a convertirse en humano. Inmediatamente decide utilizar su nuevo poder para el crimen: personificado como Batman provoca una alarma de bomba en un banco para robarlo, pero descubierto por el verdadero Batman se transforma en una mantis gigantesca. Vencido, huye en la forma de un pterodáctilo.

El Clayface de Kuwata se puede convertir en insecto, reptil o en un taladro gigante con el que puede escapar a través de las paredes. Pero el efecto del líquido bioplasmático en el que se sumergió comienza a perder fuerza. De vuelta al lago, Batman intenta detener al criminal pero también cae al agua. Cuando Clayface, ataca a Robin con la apariencia de un monstruo prehistórico, Batman contraataca en la forma de un batarang gigante y luego lo seda con un fuerte tranquilizante hasta que el villano vuelve a perder sus poderes.

En The Revenge of Clayface, descubrimos que el líquido es de origen extraterrestre. Esta vez el criminal lo roba de un laboratorio en el que lo están estudiando. Acá aparece algo característico de todas las historias de Kuwata: Clayface no caerá en el mismo truco que utilizaron para vencerlo la última vez y Batman planea utilizar un arma de rayos congelantes para contrarrestar sus poderes. Pero contamos apenas con los episodios 2 y 3 de esta aventura y no podemos saber que tan exitoso resultó su plan.

3. LO QUE ESTÁ MUERTO NO PUEDE MORIR

Lord Death Man es una historia que sí está completa y que mereció recientes homenajes a través de la historieta y el dibujo animado. Comienza en una exhibición de joyas a la que por supuesto asisten Bruce Wayne y Dick Grayson. Se apagan las luces y Lord Death Man aparece con su cabeza de calavera y un esqueleto pintado en el cuerpo. Está rodeado de cómplices que luego se descubren como meras figuras de cartón fosforescentes. Batman y Robin persiguen a Lord Death Man, sin poder evitar algunas muertes. Interceptan su auto y sigue una batalla donde volvemos a comprobar que las armas de fuego y las navajas no pueden nada contra un bumerang temático y los puños de un adolescente. Batman atrapa a Lord Death Man, que es llevado a juicio. Resulta inquietante comprobar que no lleva una máscara, que ese rostro cadavérico es el suyo. Frente al juez se burla de la condena a muerte y colapsa allí mismo, aparentemente sin vida.

Es entonces cuando Batman, acosado por pesadillas decide tomarse unas vacaciones junto a Robin y sólo vuelven de las playas de Jamaica cuando escuchan en la radio que el villano ha vuelto de la muerte. Esta vez, la lucha termina cuando Batman destroza el auto fúnebre de Lord Death Man con la gigantesca bola de una grúa de demolición y el villano vuelve a caer sin vida.

Hace unos años, el capítulo 225 de Batman: The Brave and The Bold presentó una versión animada de la historieta en la que reproducen a la perfección la espectacular batalla final: secuaces que surgen de las tumbas, Robin utilizando el batimóvil como un arma mortal y una explosión que deviene en “un fin lamentable, incluso para Lord Death Man”.  También Grant Morrison homenajeó a Jiro Kuwata en un par de números de la historieta Batman Inc., en la que el Hombre-Murciélago viaja a Japón para enfrentar a una nueva versión del villano, y conoce a un héroe local llamado Jiro Osamu.

4. COMO ES MEJOR EL VERSO AQUÉL

Para demostrar la originalidad de Jiro Kuwata bastaría decir que logra que un villano que controla el clima (quizás el recurso más gastado del género) resulte verdaderamente amenazante. La vara de Go-Go The Magician es un artefacto tecnológico que le permite crear avalanchas de nieve, viajar en un tornado o matar a alguien atrapándolo en un cubo de hielo. También utiliza vueltas de tuerca sorprendentes como cuando en Dr. Faceless descubrimos que quien parecía una víctima obsesionada con destruir los rostros ajenos puede no ser quien pensábamos. Pero sobre todo hay ideas.

Professor Gorilla’s Revenge es una aventura llena de acción donde un gorila absorbe inteligencia humana y quiere vengarse de la humanidad, al tiempo que Batman adquiere la fuerza y habilidad de un gorila. Al fin de la historia Batman y Robin admiten que comprenden la motivación que llevaron al primate al crimen. Es entretenimiento, pero también la forma en la que el autor eligió hablar del maltrato animal.

Algo similar aunque más complejo sucede en The Man Who Quit Being Human, la otra historia completa del libro. Allí, un tal gobernador Warren descubre que está mutando hacia un estadio superior de la humanidad. Puede decidir que lo operen y detengan la mutación, o que mediante radiación aceleren el proceso. Sabe que puede convertirse en alguien que traiga beneficios a la humanidad o en un monstruo. Por las dudas le hace prometer a Batman que lo matará con un arma láser que tienen preparada. Sin embargo, cuando efectivamente se convierta en un monstruo, no podrá apretar el gatillo. El mutante se comunica por telepatía, utiliza la telekinesis y se teletransporta cuando Batman se decide a utilizar el rayo. Este es el tema moral que atraviesa la historia: la decisión sobre la vida y la muerte propia o ajena.

Cuando la junta de científicos que realizó el experimento descubre que la hija del gobernador tiene el mismo gen mutante, la joven es condenada a muerte y sólo la intervención de Batman terminará por decidir la suerte de ella y del monstruo que fuera su padre. El final agridulce, tanto como el principio tienen mucho de Osamu Tezuka: en las primeras viñetas Jiro Kuwata aparece caricaturizado para presentar con un toque de comedia lo que será un drama.

La semana pasada DC lanzó al mercado el Vol.1 de Batman: The Jiro Kuwata Batmanga, con 352 páginas con un trabajo increíble de restauración de las páginas y con la promesa de editar dos tomos más, para tener TODO lo que dibujó Kuwata publicado en inglés.

5. MANGAS DE DISEÑO

Batman: Child of Dreams

Kia Asamiya puede ser el nombre más conocido de los tres creadores mencionados en esta nota, pero su versión de Batman es sin dudas la más floja. En su momento presentada como el primer manga protagonizado por el Hombre Murciélago (ya vimos que no era así), comienza cuando unos periodistas japoneses llegan a Gotham con la esperanza de filmar y/o entrevistar a Batman. La joven productora del equipo televisivo lo conoció de niña, cuando ella y sus padres se metieron en uno de esos callejones oscuros donde siempre acechan ladrones o pandilleros.

Estos periodistas tienen tanta suerte que a poco de llegar del aeropuerto logran filmar un enfrentamiento entre Batman y Dos Caras, en el que éste muere. Pero no se trata de Harvey Dent. Escenas similares se repetirán a lo largo de la trama: clones de la famosa galería de villanos se enfrentan a Batman y mueren poco después, quizás con la única excusa de que el autor de Silent Möbius pueda dibujarlos.

Eventualmente averiguamos que una nueva droga permite a sus consumidores convertirse (antes del inevitable final) en el criminal al que más admiran. Y que la joven productora obsesionada con Batman es sobrina de un magnate farmacéutico.  Demasiados clichés para una serie tan larga.

Batman: Child of Dreams fue publicada en el año 2000 por Kodansha y tres años después por DC Comics, en una adaptación al inglés hecha por Max Allan Collins (Road to Perdition).

Batman: Death Mask

Gotham City. Unas muertes misteriosas recuerdan a Bruce Wayne la época en que, preparándose para su eventual lucha contra el crimen, recorría el mundo tomando lecciones de los mejores maestros que podía encontrar. Así fue como llegó a un dojo de Japón, donde además de entrenar en artes marciales, cultivó la amistad del sensei, de la hija de este y de otros alumnos. Allí vió por primera vez la mascara del demonio (Oni) y escuchó la leyenda.

Una noche, en la soledad del dojo, una misteriosa sombra muy parecida al futuro Hombre Murciélago, se le aparece para pelear con él. Esto se repite cada noche hasta que el sensei lo descubre y sin decir por qué le pide que se vaya.

Ahora, cuando Bruce Wayne es apenas el alter ego de Batman, la máscara, la sombra y la hija del sensei reaparecen en Gotham y lo arrastran a finalizar el combate que comenzó tanto tiempo atrás.

Yoshinori Natsume no se aparta del canon de DC Comics al evocar el entrenamiento de Bruce Wayne, lo que hace su relación con Japón muy natural. Utiliza hábilmente el parecido entre el guerrero de la mascara Oni y Batman, lo cual confunde a la policía. Se trata de una intriga con varios sospechosos que se resuelve de forma satisfactoria, incluyendo la explicación científica de aquello que parecía sobrenatural.

Batman: Death Mask se publicó en 2008 a través de CMX, el ya desaparecido sello dedicado al manga de DC Comics.