Real
En el año 1999, y en paralelo con la publicación de “Vagabond”, Inoue se lanza a escribir y dibujar un nuevo manga, otra vez, centrado en el basket, pero con una novedad fuera de lo común: la versión del básquet es el que se juega en sillas de ruedas.

La historia orbita alrededor de tres adolescentes: por un lado tenemos a Tomomi Nomiya, un quilombero importantísimo con un carácter inmanejable quien carga con la culpa de haber causado un accidente que dejó postrada en silla a una chica, y ahora para redimirse busca corregirse desde lo social. Por otro lado tenemos a Togawa Kiyoharu, un chabón que descubre tener un gran talento para el atletismo y por ello resuelve dedicarse de lleno a esa disciplina hasta que tras recibir un diagnóstico por osteosarcoma es amputada su pierna derecha. Obviamente, su vida se va a pique anímicamente hasta que se entera de la existencia de los Tigers, un equipo de basket en silla de ruedas, mediante el cual recuperará la motivación y la autoestima. Por último está Hisanobu Takahashi, un soberbio insoportable que se destaca en todo lo que hace y capitán del equipo de basket de su colegio. En una canchereada innecesaria, se roba una bici para impresionar a su novia y durante la huida del dueño del rodado terminará embestido por un camión que lo deja paralizado del pecho para abajo.
Sobre estos tres personajes se sostiene una trama que hace énfasis, obviamente en el basket, pero con el foco puesto también en las enormes dificultades físicas de los protagonistas, el impacto psicológico que estas enormes adversidades generan y la fuerza mental que se requiere para reconstruir un proyecto de vida cuando este es fulminado por una circunstancia impensada.

Esta obra tan personal, ganadora del “Excellence Award” en el quinto “Japan Media Arts Festival” del 2001, lleva vendidos alrededor de 16 millones de ejemplares, con 15 tankoubons editados, y, al igual que “Vagabond”, está en un parate desde Noviembre del 2020.
Pepita: Takehiko Inoue meets Gaudí
A diferencia de sus otros trabajos publicados, este único libro de 2013 no es un manga sino una especie de cuaderno de viaje autobiográfico sobre un viaje que el autor realizó a Barcelona para estudiar la vida y obra del mítico arquitecto catalán Antoni Gaudí, máximo responsable del patrimonio cultural arquitectónico de la ciudad catalana, con la Sagrada Familia como punta de lanza de su legado.

El interés de Inoue por Gaudí nació en 1992 cuando, en el marco de los juegos olímpicos, el mangaka viajó a Barcelona a ver los partidos del “Dream Team”, el equipo de basket de Estados Unidos. A 19 años de ese viaje, Inoue vuelve a Barcelona a recorrer la ciudad guiado por un equipo multidisciplinario de expertos en la obra del arquitecto. De este viaje sale este libro en el que Inoue intercala anotaciones con dibujos figurativos y abstractos de las reflexiones que le surgen mientras visita los edificios emblemáticos, el paisaje local natural, y todos otros aspectos vinculados a la vida y formación de Gaudí.
Otros trabajos
Además de los unitarios mencionados anteriormente, otros trabajos casi desconocidos del autor son “Baby Face” del año 1992, oscura historia con aires de Ryoichi Ikegami en donde un sicario se debate entre tener una salida romántica con una mujer y cumplir con un contrato profesional. De 1998 es “Piercing”, una historia bastante intimista sobre unos jóvenes que aprenden a sobrellevar sus problemas familiares. También relacionados con el baloncesto publicó “Hang Time” en 1993 y “I love this game Manga Fever” de 2002.

Además de su labor como mangaka, Takehiko Inoue participó en diversos proyectos como ilustrador. Trabajó en el diseño visual de los videojuegos “One on One” y “Lost Odyssey”, intervino productos Nike como la zapatilla Nike Zoom Brave IV, modelo muy popular en Japón, diseñó afiches para la liga japonesa de basket y realizó colaboraciones con revistas japonesas vinculadas a su amado deporte. También ilustró 12 biombos plegables para el templo budista Hongan en Kioto, en los que retrató escenas de la figura budista Shinran.
Existen también cuatro deliciosos libros de ilustraciones que recopilan su obra, dos vinculados a “Slam Dunk”: “Takehiko Inoue Illustrations” y “Plus+ Slam Dunk Illustrations 2”; y los otros dos relacionados a “Vagabond”: “Sumi”, que recopila exclusivamente dibujos en tinta, y “Water”, que hace lo propio con ilustraciones pintadas con acuarelas.

(Muy pronto, la cuarta parte)


