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NOTAS

Monarch

Superhéroes corrompidos, una profunda y compleja conspiración milenaria, parásitos alienígenas, demonios, toda clase de experimentos con humanos y hasta reseteos completos de la realidad en la obra maestra de Mauro Mantella y Martín Túnica.
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Jueves 28 de mayo, 2026

Mauro Mantella y Martin Túnica nos traen una obra compleja y ambiciosa que explora la naturaleza humana, la conspiranoia y hasta la teología, todo tbajo el manto del genero superheroico. Originalmente publicada online, estamos ante un proyecto que se cocinó a lo largo de muchos años y que finalente el año pasado llego en formato físico a todas las comiquerías con un espectacular libro de más de 250 páginas a todo color, gentileza de Rabdomantes ediciones.

Tratar de resumir el laburo de Mantella en pocas líneas es difícil y hasta me animo a decir que agotador, pero por si algún lector desprevenido agarra esta nota sin saber siquiera de qué trata Monarch, vamos a tratar de acercarnos un poquito al menos a algo parecido a un resumen, sin que nos explote la cabeza.

El mundo es una mierda. Hay una elite que lo controla, y tiene sumida a la humanidad toda en un estado de absoluta degradación: toda vejación está permitida y hasta parece ser aceptada con complacencia. Y en este estado los “superhéroes” cumplen un rol fundamental, para sostener este estado de degeneración y denigración constante, sometiendo todo el tiempo a la gente a los más abyecto vejámenes. Cosas como la pedofilia, el incesto o la coprofagia, son moneda corriente en el día a día de estos héroes.

Pero la cosa se pone realmente interesante cuando Monarch, quizás el más poderoso de todos ellos, es “despertado” por su hermano. ¿A qué me refiero con despertar? Muchos héroes llevan una doble vida, tienen una identidad civil que vive su vida de manera normal, en la ignorancia más absoluta, pero en momentos específicos se los activa con una palabra clave y ahí sí, asumen su otra identidad con superpoderes y un pensamiento diametralmente diferente al suyo. Esto según parece se logra no solo con la experimentación, sino también mediante el sometimiento a torturas durante toda la infancia, que los obliga a crear varias personalidades para protegerse y eliminar la mayoría de los recuerdo traumáticos de su niñez.

De esta manera, Jeff descubre que es Monarch, y comienza a desentrañar una profunda y compleja conspiración milenaria, que incluye seres parásitos alienígenas, demonios, toda clase de experimentos y hasta reseteos completos de la realidad. De ahí en adelante, la historia va avanzar por un camino demasiado intrincado para tratar de resumirlo y no tengo más opción que recomendarles su lectura, porque bien vale la pena. A pesar de los trajes coloridos y los superpoderes, lo que Mantella busca contar va mucho más allá de todo eso.

Y esto me lleva a la primera pregunta que uno se hace al adentrarse en las páginas de Monarch. ¿Es un comic de superhéroes? Y si me apuran un poco, creo que contra todos los pronósticos respondería que no, a pesar del primer impulso a decir que si. Ya en principio hay tipos con superpoderes, identidades secretas y trajes coloridos, todos elementos característicos del género de los superhéroes. Pero la historia, más allá de centrarse en Monarch, pasa por otro lado, y se nota a kilómetros de distancia que la intención de Mauro es hablar de otras cosas, meterse con otros temas que poco tienen que ver con los superhéroes. Pero también se nota que este es un género en el que se siente cómodo, del que conoce sus idas y vueltas, con el que puede jugar a sus anchas, pero además esto le da el nivel de abstracción necesario para que sea soportable todo lo que sucede.

Porque como reza la propia contratapa del libro, “lo único irreal en este comic son los superhéroes”. Y si tomamos esa afirmación como cierta, cualquier otro enfoque haría la obra imposible de digerir. Por eso también el final esperanzador, más allá de toda la mierda y podredumbre que los personajes soportan ( y los lectores también) el final deja un halo de esperanza, una solución final al problema que plantea y eso creo que también ayuda a hacer la obra un poco mas digerible, a pesar de que mientras avanzamos por sus páginas, muchas veces hay que hacer un esfuerzo por seguir adelante, por aceptar las atrocidades a las que Mauro somete y obliga a pergeñar a sus personajes.

Y no puedo obviar por mas tiempo el gran elefante blanco en la habitación que son las conspiraciones. En lo personal me considero bastante escéptico, y quizás -como la propia obra nos define- sea funcional al sistema, por no creer que detrás de todo lo que vivimos hay una inmensa red de conspiraciones intrincadas, para que jamás sepamos la verdad de lo que nos rodea. Todo ese planteo de que el crédulo es el verdadero peligroso y el cambio de paradigma en contra del escepticismo, a las 15 páginas de haber empezado, tengo que confesar que casi me hace tirar el libro a la mierda, al grito de "estos conspiranoicos de mierda, siempre nos quieren vender sus pelotudeces”. Pero pasado el instante, me dejé llevar por el devenir del relato y ya no importó tanto. Y si bien este universo esas conspiraciones son reales, seguimos estando ante una pieza de ficción. Y no quiero abrir un juicio de valor sobre el autor pero, en un primer momento parece que está tratando de bajar una línea pro-conspiranoica, que en lo personal considero un poco nociva. Lo cierto es que la propia narrativa de Monarch escala a niveles tan altos, que dudo mucho que nadie pueda creerlos realmente. Y si volvemos un poco a lo que originó toda esta perorata, que se trate de superhéroes y no de gente de a pie colabora en manejar cierto nivel de abstracción saludable para nosotros los escépticos, porque nos permite abordar el relato desde otra óptica y disfrutarlo de todas maneras. En conclusión, una labor excepcional de Mantella, en la que muy probablemente sea su obra más ambiciosa.

En cuanto al laburo de Túnica, me sorprendió -no porque no creyera que Marto pudiera estar a la altura del guion, ni mucho menos-  pero si uno más o menos sigue la carrera del dibujante, no se lo asocia de inmediato con los superhéroes y capaz por eso llama la atención su participación. Pero como ya dijimos, Monarch no es el típico comic de hombres en pijama y por eso me parece que el dibujo de Túnica se destaca: no solo demuestra que está a la altura del ambicioso guion de Mauro, sino que estamos ante un auténtico dibujante todo terreno, capaz de afrontar con su lápiz cualquier desafío que le pongan adelante. Realmente una labor por demás notable, que debe estar entre sus mejores laburos.

Para cerrar, y a modo de crítica constructiva, me parece que a la edición en libro (que es de una calidad envidiable) le estaría faltando algún apéndice con notas del autor, pies de página a ciertas referencias. Porque la realidad es que las mismas son muchas, y de lo más variadas (desde eventos históricos hasta cuestiones teológicas) y en algún momento se puede hacer demasiado complejo seguirle el hilo. Y si esto no sucede, a veces la simple curiosidad nos lleva a indagar o querer saber más sobre alguna cosa que es mencionada al pasar. Por eso se hubiera agradecido tener algún tipo de dossier, para no recurrir a Wikipedia. Pero de nuevo, esto es más una sugerencia que otra cosa y no empaña en lo más mínimo el trabajo de los autores, ni de la editorial.