"Becoming Unbecoming", la novela gráfica de la artista integral Una, -seudónimo de una historietista inglesa nacida en 1965- se publicó en nuestro idioma de la mano de Astiberri Ediciones, con el título de "Una entre Muchas". Se trata de un libro con traducción de Santiago García, tapa blanda y 206 páginas.

En las primeras páginas conocemos a Una, quien en 1977 tiene 12 años. Como toda niña de su edad de la época, le gusta la música en general, el punk y el ska. Practica guitarra y es feliz e imaginativa. Todo parece estar en su lugar en la vida de Una. En su ciudad, algo acecha en las sombras: un asesino en serie apodado "el Destripador de Yorkshire" quien, a lo largo del tiempo acabará por matar a 13 mujeres. En un principio, las noticias hablarán de que las víctimas serán exclusivamente mujeres trabajadoras sexuales. Sin embargo, más adelante eso va a cambiar.
¿Un asesino suelto en la ciudad donde vive Una? ¿Quién es este Destripador? ¿Cuál es su objetivo? ¿Por qué hace lo que hace? Yorkshire pronto se revelará como una comunidad compleja, que señala a las mujeres como merecedoras de los maltratados cuando "no se comportan como deberían", una sociedad patriarcal lo justifica todo con tal de proteger a los hombres. A lo largo de las páginas, las mujeres siempre serán el foco para que prácticamente todo sea culpa suya: sea por no ser suficientemente dignas y por vender su cuerpo o por simplemente por ponerse en riesgo al salir solas a la calle solas, en la noche.

En ese contexto, la vida de Una no solo se verá eclipsada por una sociedad patriarcal que no la protegerá en lo más mínimo, sino por vivir en persona una serie de actos violentos que la harán sentirse indefensa, sola, culpable y poco contenida por una familia que no la termina de comprender. Una pasará por todos los estadios: desde no comprender del todo qué fue lo que le pasó, a reprimir sus experiencias y a autoflagelarse por no haber podido eludir la situación, hasta terminar en situaciones que a la vista de lxs demás solo la harán meterse en problemas y generar más rechazo en una sociedad que niega las desigualdades de género en la cotidianeidad y banaliza la violencia sexual. No nos olvidemos que estamos en Reino Unido y a finales de los ´70, en un contexto socio-cultural que niega lo que significa ser una víctima de agresión sexual y lo justifica todo con tal de mantener un statu quo donde los hombres tienen un lugar de privilegio…

Para desarrollar todas estas ideas cargadas de complejidad, la autora nos presenta un mundo igual de complejo. A lo largo de las páginas veremos todo tipo de situaciones sociales con una narrativa para nada lineal, que propone múltiples lecturas a través de un despliegue de vanguardia del relato escrito que por momentos recuerda a la poesía surrealista o dadaísta de principios del Siglo XX. Una desarrolla algo así como un cadáver exquisito de la novela gráfica, donde la sociedad de Yorkshire se refleja en lo que le pasa a la protagonista y al mismo tiempo, lo que le pasa a la protagonista queda imbricado en la sociedad. Arriba, abajo, en diagonal, la artista nos propone múltiples lecturas de un mismo hito en la vida de Una y nos sumerge de manera muy dinámica en sus pensamientos para luego volvernos a dejar escapar. Así construye el retrato de una época en la que aun las personas justificaban microviolencias (y no tan micro) que tienen su argumentación última en "algo habrá hecho" o "no debió ser la suficientemente digna". A todo este entramado, se le suman relaciones familiares repletas de prejuicios en los que los lazos madre-hija y la salud mental serán clave cuando se trata de resolver traumas y poder tener una vida plena.

La narrativa compleja que propone la autora se funciona muy adecuadamente con secuencias que manejan todo tipo de técnicas gráficas. La novela que nos llevará a viajar por dibujos simples y por otros repletos de detalles. Por momentos, la línea definida en tinta negra se encarga de resaltar personajes estereotipados y con características físicas que apelan a un dibujo más infantil; por otros, la relación figura-fondo se vuelve super compleja y los dibujos encuentran su triste belleza en el detalle y en el uso de la mancha.
Las escenas, en su gran mayoría en blanco y negro, se entremezclan en menor medida con otras con detalles principalmente en tonos rojos que pronto abrirán el juego a otros colores de la escala cromática. Sin dudas una propuesta estética audaz que se atreverá a todo, incluso al collage, recuadros y párrafos que simulan recortes de diarios y el uso de múltiples tipografías que ubican a lxs lectores en diferentes situaciones y niveles de interpretación.

Hasta aquí, una novela gráfica muy compleja en cuanto a estructura, propuesta visual y niveles de interpretación, claramente muy necesaria para quienes tengan curiosidad por explorar lecturas alternativas y creativas. Sin dudas, todos condimentos muy correctos para el caso de una obra como Una entre Muchas, que busca principalmente la reflexión sobre un tema tan sensible como lo es la violencia sexual, en este caso a través de un relato autobiográfico y a través de un retrato muy preciso de una época. Una obra que te sacará alguna sonrisa y que por momentos te emocionará y te enojará para finalmente dejarte en una calesita de pensamientos…


