Tras el pico inflacionario de marzo, encendieron alarmas en Jujuy por malnutrición infantil

En un contexto de inflación en alza bajo la gestión de Carlos Sadir, un relevamiento sanitario reveló casos de malnutrición lo que encendió alertas en el sistema de salud.

24 de abril, 2026 | 20.33

En un escenario de presión inflacionaria en la que Jujuy encabeza el podio tras 3,6% puntos en marzo, un relevamiento sanitario encendió la alarma sobre la nutrición infantil correspondiente al territorio de Carlos Sadir. Según el portal Todo Jujuy, los diagnósticos detectados reflejan una realidad heterogénea: casi la mitad de los alumnos presenta problemas alimentarios en el sur de la capital. 

Según explicó el integrante de los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS), Elsa Machaca, hay un abanico de problemáticas evidencia que la nutrición infantil y que no responde a una única causa, sino a múltiples factores sociales, económicos y culturales. Mientras algunos niños presentan exceso de peso vinculado a hábitos alimentarios inadecuados, otros evidencian carencias nutricionales.

El operativo sanitario se lleva adelante en dos instituciones educativas del sur de la capital jujeña: las escuelas 111 y 360. Allí, profesionales del sistema público realizan controles periódicos a estudiantes de primero y sexto grado, con el objetivo de monitorear indicadores básicos de salud desde edades tempranas.

Los controles incluyen mediciones antropométricas básicas, como peso y talla, además de evaluaciones que permiten detectar posibles desbalances y definir si es necesario un seguimiento más específico o derivación.

En total, el relevamiento alcanza a unos 250 niños. De ese universo, 120 presentan algún tipo de problema nutricional, lo que representa cerca del 50% de los alumnos evaluados. La cifra encendió una señal de alerta entre los equipos territoriales, que advierten sobre la necesidad de reforzar políticas de prevención y seguimiento.

Desde el equipo sanitario remarcan que esta situación no se limita únicamente al ámbito educativo. Según Machaca, los problemas nutricionales se repiten en numerosos controles realizados en el barrio, incluso fuera de las escuelas.

El Centro de Atención Primaria de la Salud que impulsa el relevamiento tiene cobertura en el barrio San Francisco de Álava y zonas cercanas, con una fuerte inserción comunitaria. Esto permite identificar patrones que se repiten en distintos grupos etarios y contextos familiares.

El objetivo central del operativo es intervenir de manera temprana. Identificar estos cuadros en edad escolar permite implementar estrategias de prevención, educación alimentaria y seguimiento médico. Especialistas coinciden en que la nutrición en la infancia es un factor determinante para el desarrollo físico y cognitivo, por lo que este tipo de relevamientos resultan fundamentales para orientar políticas públicas y acciones comunitarias.

Crisis social y presión sobre los comedores comunitarios

En paralelo al relevamiento sanitario, distintos espacios comunitarios advierten sobre el deterioro en las condiciones de vida en San Salvador de Jujuy. Referentes sociales señalan que el aumento de la demanda en comedores y merenderos refleja el impacto de la crisis económica en los sectores más vulnerables.

En este sentido, los mismos espacios dependen más de las donaciones mientras el Estado nacional y provincial, no solo ajusta los ingresos y los despidos, sino que además se retira de la entrega de mercadería. “No hay ayuda de ninguno de los dos gobiernos”, detallaron a El Destape quien también se comunicó con la ministra de Desarrollo Humano Marta Russo Arriola, pero no hubo respuestas.

"Muchos están enfermos por la falta de alimentación, tienen una mala calidad de vida, y vienen al comedor para que en sus casas los nietos puedan comer”, detalló la situación que atraviesan los jubilados en el sur de San Salvador de Jujuy, la encargada del merendero A pulmón, Delia Vargas. Este mismo comedor alberga con deficiencia la alimentación de 170 niños de la zona y 20 adultos mayores.

El espacio asiste, con recursos limitados, a 170 niños y 20 adultos mayores, evidenciando la creciente demanda y las dificultades para garantizar una alimentación adecuada.