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NOTAS

Batman: The Dark Knight

Hace 40 años, Frank Miller cambió nuestra forma de pensar y leer a Batman, mientras DC inauguraba el formato prestige.
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Viernes 06 de marzo, 2026

Bienvenidos a la sección que se pasea por la prolífica y asombrosa década de los ‘80s para desempolvar las joyas de una inmensa corona o descubrir los bofes más recalcitrantes que se produjeron en el mercado de los superhéroes yanquis. En estas expediciones cuasi-arqueológicas indagamos en revistas, libros o el formato que fuere, publicados entre Enero de 1980 y Diciembre de 1989, para ver quiénes brindaron su arte y cómo se desarrollaban las aventuras en ese período. Pasemos directamente al objeto de análisis de esta entrega.

  • Sujeto 1:
  • Título original: Batman: The Dark Knight
  • Editorial: DC Comics
  • Formato: 4 libros en formato prestige
  • Período: Febrero a Junio de 1986
  • Autores: Frank Miller y Klaus Janson (con Lynn Varley en los colores).

Informe: Desde la aparición de Robin en Abril de 1940 y acrecentado por la instalación del Comic Code en los ‘50, el personaje de Batman fue perdiendo oscuridad y drama, profundidad y seriedad como presentaba en sus inicios. El epítome de esto es la serie camp de Adam West y compañía para la televisión en los ‘60, que dejó impregnado en la gente la imagen de un Batman bonachón y burlesco, con una moralina ridícula, una homosexualidad latente y un colorido trasfondo de villanos patéticos dentro de un molde pop previsible y estruendoso. Si bien para principios de los ‘70 Denny O´Neil y Neal Adams trataron de recuperar al Caballero de la Noche grave, traumado y oscuro, los Superamigos no ayudaron mucho y Batman entró a los ‘80 como un divertido gordito bufarrón. Hasta que llegó Frank Miller.

El joven artista integral que venía de romperla en Marvel con Daredevil trae su impronta personal para esta obra que relanzaría la forma de ver a Batman (y a todos los superhéroes de ahí en más, ya que junto a Watchmen darán pie a lo que se conoce como Dark Age of Comic Books o Edad Moderna y hasta Edad de Hierro), conflictuado, tenebroso, adulto. El autor declaró haberse inspirado en la película de Harry el Sucio ‘Sudden Impact’ (1983, dirigida por el mismo Clint Eastwood), en la que el violento policía vuelve a su trabajo después de una larga convalescencia. El año 1986 marca un contexto socio-político que un joven Miller no puede desaprovechar y le pega con todo a un Ronald Reagan vetusto y facho, reflexiona sobre el poder, la violencia institucionalizada contra el vigilantismo, el paso del tiempo, la diferencia entre las generaciones – incluso de criminales, los valores, la locura y la concepción del Bien y el Mal, la justicia y la violencia.

Pero no nos quedemos en la furia de la trama. Miller rompe con todo incluso en la faz gráfica. El trazo de Frank es agresivo, salvaje, con un protagonista hercúleo. Las tintas de Janson aumentan esa sensación de fuerza, de quiebre. Incluso la ciudad está presentada desde ángulos imposibles, nunca antes vistos, con edificios tremendos, en contraste con calles grises y podridas. Con Lynn Varley en los colores, Miller se da el lujo de dejar fondos sin resolver que aparecen en la versión final con salpicaduras o degradés de acuarelas incandescentes, o un negro envolvente que oprime y resalta a la vez a los personajes. La serie utiliza muchas páginas de 16 cuadros y muchas viñetas-página alucinantes, con mucha injerencia de cuadritos que representan lo que se transmiten por los medios –la pantalla televisiva es como un coro griego que acompaña la historia y agrega capas de lo que va a venir y lo que pasó.

DC apostó fuerte por esta historia alternativa distópica del murciélago que salió a la venta en un novedoso –y lujoso- formato al disparatado precio de $2,95 (en una época donde pocas revistas llegaban al dólar) con una tirada superior al millón de cada libro y constantes reediciones hasta el día de hoy. No hay que aclarar que ganó fuerte y esta aventura -que no tuvo un título genérico sino uno por libro- pasó a la Historia.

La relación Miller/Batman generó toda una línea alternativa de la vida del Hombre Murciélago de la que pueden verse partes en secuelas y precuelas: Batman: Year One (1987, con dibujo de David Mazzucchelli), Spawn/Batman (1994, con dibujo de Todd McFarlane), The Dark Knight Strikes Again (2001), The Dark Knight III: The Master Race (2015, junto a Brian Azzarello y dibujos de Miller, Andy Kubert y Klaus Janson), The Dark Knight Returns: The Last Crusade (2016 con Azzarello, John Romita Jr. y Peter Steigerwald), Superman: Year One (2019 con J.R. Jr.), The Dark Knight Returns: The Golden Child (2019, con Rafael Grampá) y la reciente Showdown en Deadpool/Batman (2025). Miller insiste en que la trunca All-Star Batman & Robin, the Boy Wonder (entre 2005 y 2008, con Jim Lee) también es una precuela que forma parte de este ‘universo paralelo’ que en el Multiverso DC Pre-Flashpoint ocurren en la Tierra-31.

Otro hito que marca el éxito y la importancia de esta publicación es la subasta que se llevó a cabo en 2022 donde la portada del nº 1 -Batman: The Dark Knight Returns de Miller- se vendió por 2,4 millones de dólares, con lo que se convirtió en la tapa más cara del mainstream norteamericano vendida en público.

Calculo que a esta altura ya todos leímos el Dark Knight, no tiene mucho sentido contar qué pasa número a número, pero veamos qué personajes aparecen en cada uno.

Parte 1: The Dark Knight Returns

Bruce Wayne tiene 55 años y hace diez dejó de ser Batman, tras la muerte de Jason Todd. Pero el murciélago le roe las entrañas para salir, para abandonar el disfraz de ciudadano Wayne y volver a ser lo que realmente es: Batman, el vengador contra el crimen, el animal cazador de la noche. El Joker se despierta de un estado de catatonia en el Arkham Asylum cuando se entera que volvió su archi-enemigo. Está más viejo y más hijo de puta, pero se presentará como curado ante una sociedad salame que compra cualquier cosa que dicen los medios. Harvey Dent, quien fuera Two-Face, se rehizo la cara para tener los dos lados iguales, pero ahora es doblemente turro porque el Mal no es físico. El Comisionado James "Jim" Gordon está viejo y por retirarse, Alfred tiene como 80 años y sigue laburando para los Wayne y Selina Kyle no es más Catwoman pero ahora regentea gatos caros para la alta sociedad.

Parte 2: The Dark Knight Triumphant

Superman aparece como un títere de Reagan, un arma más del arsenal yanki contra los rusos (por Cuba, denominada Corto Maltese), la versión más temida de Kent, ya que es capaz de ir contra Batman para cumplir los mandatos de los poderosos. Una adolescente de 13 años, Carrie Kelley se convertirá en la nueva Robin para este Batman cincuentón, creando un gran contrapunto. Y los grandes enemigos de este tomo son los Mutantes, a cuyo joven líder deberá vencer Bruce para doblegar a toda la pandilla.

Parte 3: Hunt the Dark Knight

La Capitana Ellen Yindel pasa a ocupar el cargo de Gordon y no quiere saber nada con los vigilantes, por lo que la yuta va tras Batman. El gran villano acá es el Joker.

Parte 4: The Dark Knight Falls

Aparece un viejo Oliver Queen que tiene un único brazo pero mantiene sus ideales, a pesar de la ilegalidad de los superhéroes. Bruce Wayne es dado por muerto, pero el espíritu rebelde y combativo de Batman vivirá por siempre.

Dato final: durante la creación de la serie, fue el barbado artista integral, John Byrne quien le dijo a Miller, "Robin must be a girl", y Frank estuvo de acuerdo en hacer que Robin sea una chica.

10/10 aunque después Frank haya desbarrancado.