Maldito Mainstream

David F. Walker y Sanford Greene combinan aventura, acción y bajada de línea contra el racismo en una serie fundamental.

Bitter Root

25/06/2021

| Por Matías Depettris

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731926._SX1600_QL80_TTD_Parece mentira pero acabamos de cumplir un siglo de algunos de los actos de racismo más aberrantes y deplorables ocurridos sobre terreno norteamericano y muy pocas cosas han cambiado en relación a ese tema en estos días. Bitter Root, el comic que elijo reseñar este mes, está ambientado en el Harlem de New York de 1924, momento en el cual se estaba gestando un renacer del arte negro de la comunidad de afroamericanos que allí residían, y a su vez no estábamos tan lejos en el tiempo de la masacre en Tulsa de 1921 que hace poco vimos retratada en la serie de HBO de Watchmen, ni tampoco del Red Summer de 1919, una serie de disturbios de carácter racial ocurrida en EEUU en más de 30 ciudades que dejó como saldo la mayor cantidad de muertos afroamericanos por conflictos raciales en ese país hasta el día de la fecha.

David F. Walker, Chuck Brown y Sanford Greene hacen eco de todos estos aspectos para construir la historia del Clan Sangerye, una familia de Cazadores de Monstruos que combaten desde hace generaciones una clase muy particular de «demonio» denominado Jinoo, una criatura desdeñable y maliciosa que en lo más profundo de su ser es, técnicamente, un humano normal al cual se le infectó el alma de una clase muy particular de odio, el racismo.

bitter-root-11_84c010777cEsta disyuntiva es el motivo que terminó por poner en jaque al Clan: algunos de sus integrantes están convencidos de que hay que exterminar a cada demonio Jinoo que se les cruza, mientras que otro sector de esta tribu, un poco más conectado con el asistencialismo social y con las necesidades barriales, se resiste a eliminar a potenciales humanos e intenta cazar, atrapar y desinfectar a estas bestias. Justo en este momento en el cual el Clan sufre de estas divisiones por ideologías encontradas, aparecen algunos nuevos jugadores para agregar muchos más desafíos a los Sangerye, y sumado a eso, uno de los integrantes más valioso del clan es infectado y otro es secuestrado a una dimensión donde cualquier cosa puede ocurrir. La batalla entonces se va a tornar más personal que nunca, y el Clan debería limar asperezas para dejar a una lado las diferencias y ofrecer un frente unido para confrontar las amenazas que se le comienzan a presentar.

Pocas veces tenemos la oportunidad de poder leer y disfrutar de un comic dinámico que combine tan bien el horror gótico y sobrenatural con elementos de acción, bajada de línea social, referencias históricas y parte del folklore del legado africano/caribeño de la comunidad afroamericana en Estados Unidos, balanceados de tal forma que en ningún momento algunas de estas partes nos hacen ruido. Porque convengamos que un comic como este, a la distancia, con un Eisner encima por Mejor Serie Regular, lo primero que podría llegar a pensar cualquiera es que es una idea y un proyecto de conveniencia política que se ajusta a la «moda» inclusiva, tanto en la temática como con los autores detrás de la misma. Y sin embargo las bajadas de línea están ahí y el contexto histórico también, pero son funcionales para darle apenas un marco a la historia. La narración va por otro lado y el foco está puesto en la batalla contra una amenaza sobrenatural misteriosa que se alza por encima de Norteamérica.

Bitter-Root2En mi caso particular, la primera vez que tuve contacto con la pareja conformada por David F. Walker y Sanford Greene fue con el Power Man and Iron Fist del 2016, y ya en ese momento con esa brutalidad de comic, caí rendido al potencial de este enorme dúo, sobre todo por la narrativa presentada y la fiesta visual que me mantenía atrapado en cada página. No me pareció, en su momento, una serie digna de traer a esta sección pero sin duda alguna la disfrutaba mes a mes. La incorporación de Chuck Brown para este proyecto logra el objetivo de entretener y provocar, fascinar y hacer algo de ruido, convocar tanto por ideología como también por el mero hecho de disfrutar de la construcción de una historia épica alrededor de grupos históricamente marginales. No van a faltar, entonces, las alegorías a temas raciales de esos años y también actuales pero -como comenté más arriba- lo importante será la convivencia entre el horror y el drama familiar. Las series de Cazadores de Monstruos siempre han tenido un lugar preferencial dentro del apartado ficcional, pero generalmente las mismas están protagonizadas por uno o a lo sumo dos personajes que se proponen acabar con la existencia de cada Bestia que encuentren. La gracia de Bitter Root pasa por introducir al lector dentro de una dinámica familiar de un Clan que lleva décadas en el rubro, que ha tenido enormes pérdidas y que tiene que lidiar con cicatrices que aún no terminan de sanar. El rol de la mujer dentro del Clan también será puesto en jaque gracias a la diferencias entre una abuela y su nieta, casi a la par de la validez de las estrategias utilizadas hasta el momento para combatir a los Jinoos.

7ee624149af79d9c508afe5888398c19Parte del éxito de esta serie pasa por el dinamismo del trazo de Sanford Greene y los colores de Rico Renzi y Sofie Dodgson, quienes asumen el rol de colorear el primer arco y desde el segundo en adelante, respectivamente. A Greene lo quiero en mi equipo el resto de mi existencia. Su diseño de personajes es sencillamente exquisito, sólo comparable con su capacidad para la expresividad de los mismos y su narrativa. Las escenas de acción que plantea son intensas, claras, violentas y muy divertidas, y muy pocas veces tuve alguna duda acerca de lo que estaba ocurriendo, o me tomó más tiempo del esperado recorrer la página por su complejidad. Es muy divertido detectar cómo Walker y Brown se las ingenian para darle material a Greene para explotar cada una de sus capacidades como narrador en todos los números, con escenas de combates intensas y complejas resueltas con una maestría admirable.

Las aventuras del Clan Sangerye comenzaron a publicarse en Image Comics un lejano 2018, y como suele suceder con esta editorial, de lo único de lo que puedo quejarme al día de hoy es que en tanto tiempo sólo hayamos acumulado 14 números. Por lo demás, Bitter Root es una muy entretenida epopeya de suspenso y adrenalina única en su tipo que entrega toneladas de acción cada vez que sale y sigue capturando el interés de muchos de nosotros.

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