Bienvenidos a la sección que se pasea por la prolífica y asombrosa década de los ‘80s para desempolvar las joyas de una inmensa corona o descubrir los bofes más recalcitrantes que se produjeron en el mercado de los superhéroes yankis. En estas expediciones cuasi-arqueológicas indagamos en revistas, libros o el formato que fuere, publicados entre Enero de 1980 y Diciembre de 1989, para ver quiénes brindaron su arte y cómo se desarrollaban las aventuras en ese período. Pasemos directamente al objeto de análisis de esta entrega.
- Título original: New Mutants
- Editorial: Marvel Comics
- Formato: serie mensual
- Período: Noviembre de 1982 a Diciembre de 1989.
- Autores: Chris Claremont, Bob McLeod, Sal Buscema, Bill Sienkiewicz, Louise Simonson, Bret Blevins y Rob Liefeld.

Informe: Los primeros años ´80 fueron el boom de los X-Men (de la mano de Chris Claremont) y el Jefe de Coordinadores, Jim Shooter, no se iba a perder esa gallina de huevos de oro. Ordenó que saliera otro título de mutantes para aprovechar ese éxito, a lo que la coordinadora del título, Louise Jones (futura mujer de Walt Simonson) se opuso: ni a ella ni a Claremont les parecía correcto, creían que los X-Men perderían fuerza, pero el gigante de Pittsburgh dijo ‘O lo sacan ustedes o lo hace alguien más’. Y así preparon New Mutants, un spin-off de la muy vendida serie, enfocado en la faceta ‘escuela para pibes que quieren aprender a usar los poderes’, de la que los X-Men ya están muy lejos. Originalmente el grupo iba a debutar en su propia revista, pero cuando ya estaba casi listo el primer número, Shooter ordenó que esos primeros números se convirtieran en una novela gráfica para llenar un hueco en la colección Marvel Graphic Novel. Por ende, los New Mutants debutaron en la Marvel Graphic Novel nº 4 (tapa Noviembre de 1982), muy en continuidad con la revista de X-Men, y al toque saldría el esperado nº 1 del nuevo título, que continúa los eventos de la novela gráfica, con el mismo equipo creativo (Claremont, Mc Leod, Mike Gustovich –el entintador-, Glynis Wein –la colorista, esposa de Len-, y el letrista Tom Orzechowski).
"Initiation!" sale con fecha de tapa Marzo del ’83 y vuelven a aparecer los personajes de la MGN4: Karma (Xuân Cao Mạnh), Psyche (Dani Moonstar), Cannonball (Sam Guthrie), Wolfsbane (Rahne Sinclair) y Sunspot (Bobby Da Costa), junto al Professor Xavier, Stevie Hunter (celadora, entrenadora física, profesora de danzas) y Moira MacTaggert, entre otros menores. Pero el número en sí es más re-presentación de los poderes que otra cosa. Es un planteo de situación muy iniciático, con mucho diálogo y exploración de sentimientos de los personajes, muy a la Claremont. Los X-Men no aparecen ni a saludar y no hay ningún villano. Xavier todavía carga con la culpa de la muerte de los X-Men en manos de los Broods (desde el nº 161 de Uncanny X-Men que están vivos en el espacio, pero él no lo sabe), para el nº 2 entrarán los Sentinels a sacudir a los pibes y en el 3, el miedo de esta raza alienígena perseguirá a los estudiantes. Veremos a Banshee -en su identidad civil- con Illyana Rasputin, futura miembro del grupo y ya se nota un tono más intimista y de terror psicológico, contra la aventura más de machaca de los X-Men. Es innegable el amor de Chris por estos personajes, principalmente las chicas.

El nº 4 sale en Junio de 1983 y McLeod entinta sobre lápices de Sal Buscema para contar una historia que muestra cómo los chicos mejoran en el uso de los poderes y presenta la temática de la violencia intrafamiliar. Cinco y seis son una historia contra Silver Samurai y Viper, donde ayudan a un grupo de tercera línea, los motoqueros de Team America, mientras ganan en confianza y consiguen que Xavier les suelte las riendas. Para el nº 7 viajan a Río de Janeiro y conocemos la trama detrás de la familia de Bobby, y en el 8, ya que están en Brasil, hacen un viaje por el Amazonas para descubrir una civilización romana perdida en el tiempo y el espacio. El número siguiente marca la salida definitiva del co-creador del equipo, cuando McLeod es reemplazado por un joven Tom Mandrake, bastante choto como entintador. Sigue la aventura en este pueblo romano, donde conocen a Amara Aquila, quien se unirá al grupo como Magma. Esto pasará en los números 10 y 11, contra Selene (futura Black Queen). El epílogo –con el final de la tramoya del padre de Sunspot y el acostumbramiento de Magma al ‘presente civilizado’- ocupa el nº 12 (fecha de tapa Febrero del ’84).

Este tema continúa -más enfocado en acostumbrarse al grupo y a sus poderes (y a Xavier)- en el nº 13, donde aparecen Kitty Pryde y (apenas un toque, su amigo-compañero) Doug Ramsey (otro que será de los New Mutants). Hablando de nuevos miembros, al mes siguiente el foco está puesto en Illyana Rasputin, que en la miniserie Magik pasó de una nena de 7 a una adolescente de 15 y acá el demonio S´ym (una parodia de Cerebus bestializado) viene a buscarla. Aparecen los X-Men y el subplot de Doug y Kittty pasa a Uncanny nº 180. Se nota que el título no está funcionando y Claremont quiere salvarlo metiéndole todo. En la New Mutants nº15 los chicos van a rescatar a Kitty que está prisionera de la Reina Blanca del Hellfire Club y así llegan al 16 y 17, contra los Hellions, los mutantes estudiantes de la escuela rival.

La verdadera salvación del título llegará para el nº 18, Agosto del ’84, cuando la nueva coordinadora, la inmensa Ann Nocenti, pone de dibujante titular al demencial Bill Sienkiewicz y lo que era algo apenas cercano al miedito ahora se convierte en una de terror asombroso. Con Death-Hunt arranca la que se conoce como la saga del Oso Místico, con la primera aparición del tecno-adolescente Warlock y la pesadilla de Danielle hecha realidad. El impacto visual es impresionante, el dibujo de Bill está a años luz de todo lo que se publicaba en el mainstream de esa época y aún hoy es innovador y maravilloso. Tal vez el cambio expulsó a algunos nenes de Marvel de 1984, pero seguramente convocó a un montón de nuevo público que quería ver a esa bestia del lápiz suelta en esas páginas. Un lujo espectacular para un título que gráficamente tenía gusto a poco y no encontraba su estilo. Ya desde la tapa de Bill, el nº 19 promete ser visualmente arrollador y cumple con creces. No sé cuánto habrá cambiado la manera de escribir de Claremont, pero parece que estamos en otra revista, completamente diferente. Siguen los pibes con poderes, pero la pelea contra el Oso de las pesadillas es demoledora. Y sigue en el número siguiente (tapa de Octubre, increíble, magia pura del Sinki), para un final a toda pompa.

Ya para el 21 pueden festejar con un double-sized de un dólar porque se lo merecen; Bill y Chris entregan una historia genial, que mezcla fiesta de chicas con el choque de culturas con el delirio de Warlock, que –junto a su ‘traductor’, Doug “Cypher” Ramsey- entran al grupo. Mes siguiente y los pibes entrenan con los X-Men, mientras se cocinan varios sub-plots para adelante. Acá entra el New Mutants Annual 1, con la aparición de Lila Cheney, una cantante cuyo poder mutante es teleportarse a distancias estelares y es estrella de rock en otras galaxias. Buen regreso de Bob McLeod para los que extrañaban un dibujo “normal” y una buena historia larga con mucha aventura. El 23 (tapa de Enero del ’85) es la parte de la historia que los relaciona con Cloak y Dagger, que continúa al mes siguiente, y termina en el nº 25.

(Muy pronto, la segunda entrega)


