Nueva entrega livianita de verano, hoy con un villano de DC que tiene una relación muy extraña con la muerte. Si bien fue creado en 1962 por Gardner Fox y Mike Sekowsky, para el nº12 de Justice League of America, el Doctor Light muere por primera vez en su historia recién en una retcon escrita por Craig Boldman con dibujos de Mike Parobeck para el nº37 de Secret Origins, de Febrero de 1989. El primer Dr. Light fue el científico de STAR Labs Jacob Finlay, quien creó un traje de alta tecnología para controlar la luz y convertirse en un superhéroe. Lamentablemente, su asistente, Arthur Light, lo asesina al arruinar unos circuitos del traje. Muere Doctor Light, pero Finlay no se queda muerto, y como fantasma perseguirá a Light durante todos sus años de delicuente. Tanto es así, que el frustrado villano decide enrolarse voluntariamente en el Suicide Squad y hasta lo convence, en medio de una misión en Apokolips, de redimirse y volverse un héroe para dejar de perder. Bueno, los Parademons lo cagan a tiros y Dr. Light muere (Suicide Squad nº36, Diciembre de 1989, por John Ostrander, Kim Yale, John K. Snyder III y Geof Isherwood).
La historia podría terminar acá, pero por esos extraños destinos de los personajes de los comics, Arthur Light es enviado al Infierno donde se reencuentra con el finado Finlay y un par de demonios menores los dejan volver a la Tierra- y a la vida. Lamentablemente, Light vuelve a su cuerpo que está dentro de un ataúd enterrado en las profundidades de un cementerio y vuelve a morir sofocado. Finlay regresa a su propio cuerpo que se pudre desde hace décadas y sale como un zombi para ser destrozado por una familia de fanáticos religiosos. Siguiendo los sucesos del nº52 de Suicide Squad, (Abril de 1991, mismos guionista, dibujos de Jim Fern) encontramos que el espíritu de Light intenta poseer a la otra Doctor Light, Kimiyo Hoshi, pero es devuelto al Infierno. Como parte de su tormento, los demonios que se divierten con él lo devuelven a un cuerpo humano, pero lo hacen sufrir una caída que debió ser mortal. Light sobrevive y trata de volver a su ‘vida’, ahora que se liberó del fantasma de su exjefe.
Más tarde es atrapado en la batería de poder de Green Lantern (nº36 de la tercera serie) para luego salir convertido en un ser íntegramente compuesto de luz. Como ya la muerte parece no afectarle, la gente de DC decide destruir al personaje en su pasado, al convertirlo retroactivamente en un violador al que le borraron mágicamente la memoria (Identity Crisis, por Brad Meltzer, 2004). Claro que una pequeña lobotomía no vino nada mal, y lo dejó reducido a un villano loser incapaz de vencer a un héroe. Para el final, ya estará de nuevo como cuando apareció por primera vez, listo para atacar a la Liga y tener alguna oportunidad. Llegará en la Justice League of America nº15 del segundo volumen (Enero 2008, por Dwayne McDuffie y Ed Benes) pero en medio de la batahola, Cheetah, quien fuera su compañera, lo ensarta por detrás con las garras por su odio a los violadores.
Nuevamente debería haber muerto, pero recién recibirá su merecido final cuando el nuevo Spectre lo pasa a visitar en Final Crisis: Revelations nº1 (Octubre 2008, por Greg Rucka yPhilip Tan) y lo encuentra en medio de una orgía con minas disfrazadas como Teen Titans violadas, un despelote tremendo. Crispus Allen convierte a Light en una vela con su cabeza como el cabito. Fuego, se derrite, chau Doctor Luz.
Tiempo después, el Shadow Cabinet buscará los restos de cera que fueran Dr. Light para devolverle los poderes a Kimiyo. Ya ni cuerpo ni alma, nada queda de este triste personaje, pero la muerte vuelve por él y en la -más triste aún- saga conocida como Blackest Night, un cadáver del Dr. Light se levanta de las profundidades del Salón de la Justicia como un Linterna Negra. Su objetivo es Kimiyo Hoshi, pero cuando se mete con los hijos de la ex heroína, esta lanza un ataque devastador e incinera al zombi y su anillo de poder (Justice League of America Vol. 2 nº40, Febrero de 2010, a cargo de James Robinson y Mark Bagley). Listo, basta, por favor.
Y bueno, cuando ya parecía que estaba todo terminado, se relanza el universo en el New 52 y hay un nuevo Dr. Light. En la saga Trinity War es miembro de la Liga y es asesinado por Superman. Sin mucha explicación el kriptoniano lo incinera con su visión calórica en el nº 22 de Justice League (Septiembre 2013, por Geoff Johns e Ivan Reis). Después tratarían de justificarlo con que una versión alternativa de Atom, Atomica le había puesto una astilla miscroscópica de kriptonita dentro del cerebro de Supes activando los rayos calóricos, sarasa. Listo se murió. O no. J.M. DeMatteis y Fernando Blanco deciden, para la Trinity of Sin: The Phantom Stranger nº 11 de Octubre de 2013, que el protagonista (junto a Batman, Katana y Deadman) vayan a buscar al Dr. Light al Más Allá para interrogarlo y ver por qué Superman lo mató, y así limpiar su nombre. Light no recuerda una chota y se queda ahí, pero le da una parte de su alma al Stranger.
Inexplicablemente, durante la saga Forever Evil el cuerpo de Dr. Light despide una explosión de energía que destruye los cuarteles de ARGUS en Washington y reaparece como un ser de energía. Los Crimson Men prometen volverlo a un cuerpo humano si los ayuda a encontrar a Steve Trevor. Para el nº6 de Forever Evil: A.R.G.U.S. (por Sterling Gates y Neil Edwards, Mayo 2014) mediante el Lazo de la Verdad, Light acepta que está muerto y su ser desaparece en un fogonazo. ¿Listo? No, claro que no. Vuelve a la carga en el nº22 de Deathstroke (vol. 4) (Octubre 2017 a cargo de Christopher Priest y Diogenes Neves) ya aceptándose muerto y como un ser reconstruido por energía lumínica, recuerda algo de odiar a la Liga, como si estuviera en la continuidad anterior, y decide volver a ser malo.
Sin dudas, este clásico y bastardeado villano regresará a las páginas de las revistas, sin importar cuántas veces muera ni cuán enquilombada esté la «continuidad» actual de DC. Que no se apague la luz.


