De la crisis económica que generó el gobierno nacional encabezado por el presidente Javier Milei no se salvaron ni las grandes compañías y un ejemplo de esto es el difícil momento que vive la avícola más importante del país.
Granja Tres Arroyos es la líder del sector con plantas en distintos puntos del país, pero atraviesa una crisis con despidos, cierre de fábricas, deudas millonarias y frenos de la producción.
Este martes la planta de faena de aves Wade, ex Cresta Roja y que hoy pertenece a Tres Arroyos, tuvo un freno total de la actividad producto de atrasos salariales. Según detallaron los empleados, la firma les debe la última cuota correspondiente a la segunda quincena de marzo y a los haberes de abril.
Por este motivo, los operarios bloquearon la entrada y salida de camiones en protesta por los sueldos atrasados. “Está todo frenado”, señaló uno de los trabajadores al medio Infobae.
Lo llamativo, es que desde la empresa negaron que haya ocurrido esta medida de fuerza y afirmaron que la producción se desarrolló de manera regular. No hubo declaraciones sobre las denuncias por los atrasos salariales.
Importante deuda de Tres Arroyos
En ese contexto, la firma atraviesa una deuda financiera con cheques rechazados. Según los registros del Banco Central de la República Argentina, Wade S.A. tiene una deuda de $6.026.096.656 producto de 615 cheques rechazados por falta de fondos.
En tanto, Granja Tres Arroyos acumula una deuda total en cheques de $29.333.390.645, correspondiente a 1.813 documentos impagos. Esto sumado a un importante proceso de reducción de plantel y de turnos y hasta cierre de plantas.
Por ejemplo, en la planta de Concepción del Uruguay, donde trabajan aproximadamente 1.000 empleados, se implementó un esquema de cuatro días de trabajo semanales y reduciendo el salario al 65 por ciento. En esa ciudad, presentó un procedimiento preventivo de crisis y cerró la planta de Becar.
Además en la planta de La Loja, Pilar, suspendieron 200 trabajadores por 180 días con una reducción de la actividad semanal donde se trabajó solo tres días de los cinco habituales, mientras que las jornadas no trabajadas fueron abonadas al 50 por ciento del salario correspondiente.
En esa línea varias de las plantas sufrieron el pago de sus salarios en cuotas y en total Granja Tres Arroyos redujo su plantel en Argentina en unos 400 trabajadores a través de despidos, retiros voluntarios y acuerdos particulares.
