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NOTAS

Star Kenton (parte 2)

Iniciamos el recorrido por los episodios de Star Kenton, el primer héroe de ciencia ficción creado por Héctor G. Oesterheld.
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Lunes 26 de enero, 2026

MÁS ALLÁ DEL ETERNAUTA

Si bien comparten género, Star Kenton se encuentra lejos de la obra más afamada de nuestro guionista insignia y es claramente de un período anterior, pensada para una editorial tradicional de historietas de aventuras. Pero vale la pena descubrirla, por lo que recorreremos episodio por episodio para seguir las peripecias semanales de los protagonistas. Aclaremos que los episodios no tienen título, y generalmente el primer cuadro es un cartelito con el nombre de la serie y un breve resumen de lo sucedido con anterioridad -como para no dejar a nadie afuera- que, muy probablemente, no haya sido escrito por Oesterheld.

La historia arranca cuando una base soviética en la Luna es destruida misteriosamente, y luego le siguen todos los satélites terrestres en órbita, empezando por el Sputnik. Es clara la influencia de los primeros años de la carrera espacial, en los que la U.R.S.S. le ganaba a los yankis. Así, los rusos acusan a los norteamericanos de estar detrás de estas explosiones. Para probar su inocencia, EEUU mandará tres super-cohetes con un tripulante cada uno: el Doctor Fergus, el Capitán Room y el Señor Star Kenton. Son cinco páginas introductorias, con una puesta en situación y varios elementos de una ciencia ficción casi primigenia, muy influenciada por los cuentos de las grandes revistas clásicas de los años ´30 y ´40. Pero es Oesterheld, así que en algún momento va a despegar para donde uno no se lo espera.

En el segundo episodio conocemos un poco más sobre nuestro protagonista: fue jugador de futbol, pero al mismo tiempo es "un sabio", "es un super técnico", dicen con admiración. Un prototipo del héroe oesterheldiano que combina la acción con el saber, como harán después Bull Rocket, Sherlock Time y otros. Las naves despegan, aparecen unas luces en el espacio, y quedan incomunicadas. Más luces y un rayo hace explotar la nave de Room. Continuará.

Por suerte la serie era semanal, así podemos avanzar pronto con la trama. La extraña nube con luces pulverizó a los otros dos cohetes, pero Kenton logra escapar y regresa a la Tierra, en una caída peligrosísima. Star quiere venganza, quiere tripular un nuevo super-cohete para destruir a esa nube, y en diez minutos ya está de nuevo fuera de la Tierra. Encuentra a la nube y le tira un par de rayos atómicos. Primero parece que no le hacen nada, pero la nube se destruye. Cuando quiere volver a la Tierra, algo se lo impide. Una cosmonave lo atrapa y enseguida Kenton despierta libre, en la nave de un alienígena amistoso de nombre Gub, del planeta 2-21. Este ser humanoide le cuenta que él lo ayudó contra el umfo, que fueron sus armas las que hicieron estallar la "nube", como parte de su "misión de policía y exploración en los confines del Universo" (para Kirk y Picard que lo miran por TV). Gub e ofrece a Kenton devolverlo a la Tierra a disfrutar su status de héroe mundial, o irse con él a recorrer el cosmos en busca de aventuras.

El episodio cuatro arranca con los festejos terrestres por la paz sin extraterrestres, mientras vemos que Kenton se aleja del Sistema Solar con su nuevo amigo. Pronto descubren el planetoide con forma de prisma que lanza una luz y los deja a la deriva. Continúa la semana siguiente, cuando la nave es atrapada por la fuerza de gravedad de una nebulosa y se preparan para chocar. Logran "aterrizar" con poco daño y descubren que están en un mundo parecido a la Tierra, pero de hace millones de años. Acá Oesterheld mezcla su pasión por los animales prehistóricos con el tópico de ci-fi de los viajes en el tiempo. Atacados por dinosaurios, Gub utiliza su rayo secador y mata a un par, pero de pronto ven a un pterodáctilo que cae atravesado por una flecha. Hay más seres inteligentes en el planeta y la respuesta está en el próximo capítulo.

Se presentan los "iguotas", una raza cazadora bondadosa y bastante avanzada, con quienes se alían y los llevan hacia su cosmonave para salir de allí. El episodio 7 empieza con varios animales prehistóricos que aparecen muertos, todos sucumben y nuestros héroes corren a unas cuevas para guarecerse. Lamentablemente, es el refugio de una especie de tiranosaurio enorme que los ataca. En la siguiente entrega, uno de los iguotas se lanza a la muerte para salvar a Star Kenton y el otro dice una frase muy de Oesterheld: "Sentimos una imperiosa necesidad de hacer el bien, de sacrificarnos por los demás", que si me decís que es de El Eternauta 2, te creo. Turno de Kenton de salvar a Roar, el nuevo aliado, y de abandonar las cuevas. Todo está muerto en la superficie y de la nave que acabó con toda la vida, salen unos alienígenas. La respuesta de Kenton y sus amigos es volver a esconderse en las cuevas, donde de nuevo los ataca un monstruo. Otra vez a escapar, y a continuar la semana que viene.

(el lunes, la última parte)