¡Que Vuelvan los '90!

Hoy vamos a ver qué nos ofreció durante los ´90 el título más importante del la historia del comic autobiográfico.

American Splendor

26/05/2023

| Por Alejandro Caracciolo

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“American Splendor” es quizás el mejor comic autobiográfico que se haya publicado. Fue creado por el escritor Harvey Pekar, quien comenzó a trabajar en él a los 36 años, hasta casi el final de su vida, junto a la colaboración de una gran cantidad de dibujantes. Se lo considera uno de los comics independientes más influyentes de todos los tiempos, y su impacto cultural a lo largo de décadas, es inmenso.

El primer volumen de American Splendor se extiende a lo largo de 17 números, aparecidos entre Mayo de 1976 y Julio de 1993. Algunas de las historias de éste material fueron recopiladas dentro de dos volúmenes publicados en 1986, bajo el título “American Splendor: the life and times of Harvey Pekar”, aunque no en el mismo orden en el que salieron originalmente, ya que el editor de entonces decidió reacomodarlas para incluir algunas de las historias más conocidas, que con el tiempo y las sucesivas reimpresiones, se volvieron clásicas, como el caso “A fantasy”, o de “The Harvey Pekar name story”, que fueron dibujadas por Robert Crumb.

Además de Crumb, otros artistas que dibujaron las historias escritas por Harvey Pekar, fueron Greg Budget, Joe Zabel, Gary Dumm, Ed Wosolowski, Michael T. Gilbert, Val Mayerik, y Gerry Shamray, entre varios otros, que fueron frecuentes colaboradores durante los ´70 y ´80, en los que se publicaron los primeros 14 números. Ya en los ´90,  a partir de los nºs 15, 16 y 17, así como los especiales y miniseries que vinieron después, los dibujantes que solían contribuir a la antología eran Chester Brown, Robert Stack, Richard G. Taylor, Mark Zingarelli, Jim Woodring, Joe Sacco, Dean Haspiel, entre muchos otros, además del siempre presente Gary Dumm. Incluso hay una historia de una página titulada “Bob Wachsman Tummler”, dibujada nada menos que por Alan Moore, quien realmente no dibuja mal. Recordemos que antes de hacerse famoso como escritor en el mainstream estadounidense, venía de hacer sus primeros pasos como autor integral en varios títulos de Inglaterra. Su estilo podría decirse que parece influenciado por Crumb y Moebius, tal vez.

En general, las historias de American Splendor solían girar en torno a temas recurrentes que iban desde sus relaciones con las mujeres, conocidos y amigos ocasionales que pasaron por su vida en distintas etapas, su época como coleccionista de discos de jazz, y su trabajo como escritor. Cabe destacar que las historias no siguen un orden cronológico en cuanto al momento en que ocurrieron los hechos relatados, sino que así como cuando un amigo puede contarte algo que le pasó hace unos días o hace unos minutos, a continuación puede pasar a hablar de algo ocurrido hace años, de esa misma manera estaba encarada la serie. En cada número se incluían distintas historias, dibujada cada una de ellos por un autor diferente, y enfocadas en anécdotas y reflexiones de Pekar, de distintos momentos de su vida.

El nº15 fue el último autopublicado por el propio Pekar; el número siguiente, fue publicado en conjunto por Pekar y la editorial Tundra, y el último número de la serie fue el primero en salir a través de Dark Horse, que continuó publicando “American Splendor” durante toda la década del ´90, hasta 2003 inclusive. Luego pasaría a manos de Vertigo, hasta el final, en 2008.

A partir del año siguiente a la finalización de la serie, empiezan a salir especiales cada año. En 1994 sale el primero, titulado “American Splendor Special: A Step Out of the Nest”, un especial de 30 y pico de páginas en el que Pekar relata su visita al programa televisivo conducido por David Letterman, tras recuperarse de un cáncer que por entonces se encontraba en remisión. En Septiembre y Octubre de 1995 salen dos numeritos bajo el título de “American Splendor: Windfall”, en los que vemos las consecuencias de quimioterapia a la que estuvo sometido el autor, de cómo el tratamiento afectó su salud y su vida cotidiana. Es una muy buena lectura, quizás un poco deprimente de a momentos, pero siempre contada con franqueza y claridad.  Algo a destacar en éstos dos números es que Pekar adoptó un formato distinto para contar sus historias en base a sus últimas vivencias, a diferencia de lo que hacía antes cuando exploraba momentos dispares de su vida en cada historia. Esto llevó a que por un lado haya una continuidad más sólida, y por otro, a que su tercera esposa, la escritora Joyce Brabner, se volviera co-protagonista en lugar de simplemente un personaje secundario, ya que siempre lo acompañaba. Pero esto último sólo ocurre en éstos dos números, ya que en los siguientes especiales, Pekar vuelve ubicarse como único protagonista.

Luego sale el especial “Comic Con Comics”, en Agosto de 1996, con tres historias, entre la que se destaca una en la que Harvey Pekar tiene una conversación con Matt Groening. En 1997 salen tres especiales, el primero en Mayo (“On the job”), el segundo en Noviembre (“Music Comics”), y el último en Diciembre (“Odds & Ends”). De éstos especiales, el más inusual es “Music Comics”, donde Pekar se aparta del rol protagónico, para hablar de los músicos de jazz que admira.

En Julio de 1998, sale el especial “American Splendour: Transatlantic comics”, en el que curiosamente se modifica la forma de deletrear el título, y en 1999 salió “American Splendor: Terminal”, el que sería el último número de la serie publicado en los ´90. Un detalle destacado en éste número, y que el autor menciona en tan solo un cuadrito en la segunda o tercera página, es que para la época en que están ambientados los hechos relatados, él y su esposa habían adoptado a una nena de diez años. También acá hay varias historias sobre músicos de jazz, lo que se siente casi como una continuación de “Music Comics”.

Pekar continuó con American Splendor más allá de los ´90, hasta casi el final de su vida, dado que falleció en 2010, y el último trabajo de su mítico título salió apenas dos antes, en 2008. Realmente, el trabajo de una vida, en todo sentido.

El legado de Pekar se extendió más allá de los comics. Además de las varias reimpresiones de su trabajo, y ediciones en varios idiomas, existe también una película de American Splendor, que fue bastante bien recibida al momento en que salió, en 2003. El papel de Pekar es interpretado por un actor que a mí en particular me gusta mucho, Paul Giammatti. Además, en su ciudad natal fue homenajeado en la Biblioteca de la Universidad de Cleveland Heights, donde le erigieron una estatua. Incluso fue fundado un parque en la ciudad de Cleveland, que lleva su nombre “Harvey Pekar Park”.

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